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sábado, 27 de junio de 2015

Miedo a enfermar y sanación emocional


Hola buenas noches, soy un joven de 28 años que está buscando ayuda de sanación emocional por todos lados y caí en su página de internet, me gustaría contarle lo que me pasa a ver si me puede ayudar a salir de esta pesadilla emocional que vivo.

Yo, hace aproximadamente tres meses, sentía un dolor leve en la parte baja de la barriga, y decidí ir al médico para hacerme unos chequeos normales y gracias a dios no tengo nada. Pero claro, entré en un pánico terrible porque siempre escuchas de amigos o alguien cercano que dolores por esa zona puede ser por enfermedades graves y me puse muy paranoico con el tema del cáncer, y empecé a tener visualizaciones negativas y suponer cosas terribles y empezaba a llorar, y recordaba que el esposo de una amiga murió de cáncer en el estómago, y más paranoico me puse y nervioso. Duré aproximadamente 3 semanas sin dormir, tuve que tomar algunas pastillas, porque la verdad no podía dormir, perdí el apetito, perdí algo de peso, me veía con aspecto enfermizo sin tener nada.

Yo aproveche de hacerme exámenes adicionales que me solicitó el médico y la verdad estoy perfecto. Pero me quedé pegado en esa película negativa de suposiciones, de muerte si me da esa enfermedad y dolor, que no encuentro definitivamente como salir. 

Yo, jamás he sido un persona enfermiza, todo lo contrario, siempre en mis 28 años he sido sano, practico ejercicio, como sano, pero no encuentro como salir de esto que me aterra. Lo peor, es una película que me repito y repito, y hasta empecé a desarrollar dolores en mi cuerpo como fuertísimos dolores de cabeza y dolores en la parte del estómago, y como he leído que en lo que tanto piensas lo atraes, emocionalmente estoy caído.

Con estos dolores me pongo más y más nervioso y la verdad necesito ayuda. Yo soy una persona alegre, emprendedora,  jovial, chistosa, feliz y desde hace tres meses he perdido mi brillo y soy infeliz. Siento que he perdido mi esencia y necesito recuperar lo que yo era. He leído tanto pero tanto por internet, que me inscribí en clases de yoga, para controlar mis emociones pero solo llevo un mes.

Y dígame sinceramente, ¿esto se cura? Porque estoy desesperado. Gracias por la ayuda que me puedan brindar. 

E. 

Apreciado Elio:

He leído atentamente tu correo y por lo que relatas tu caso puede estar relacionado a varias causas, entre ellas una reestimulación engrámica que puede generarte una paranoia como mecanismo de defensa ante un peligro vivido en otro momento (puede ser una vida anterior); también se deben analizar la fuerza de los roles que pueden estar dominando tus estados emocionales (roles de víctima, de debilidad, de miedo físico, son algunos ejemplos); otros posibles factores causantes: a nivel biológico deben analizarse conflictos de supervivencia que puedes haber experimentado en esta vida de manera inconsciente, y a nivel energético evaluar si has generado energías densas o si has recibido influjos de personas externas que pueden desequilibrar tu cuerpo vital y aúrico.

Un dolor sin causa aparente desde lo biológico, tiende a tener causas energéticas en un principio,  que posteriormente se refuerzan con nuestro propio miedo como tú mismo lo has descrito. Pero el miedo es lo más importante a tratar y si el alma puede manejar y sanar esto, el cuerpo responderá eficientemente, se tenga o no problemas físicos. Por eso la Terapia de Orientación que brindamos puede ser una herramienta para ti. Si durante este proceso  de autoobservación y autocontrol encontramos resistencia por factores inconscientes (más relacionados con vidas pasadas), se puede hacer uso de la Terapia de Auditación para desbloquear estos engramas viejos. Y si necesitas una energía extra para tu trabajo interno y para reducir los síntomas de desequilibrios energéticos un Trabajo de Luz también puede servirte.

El conocimiento también es liberador y es importante que sepas que la mayoría de las enfermedades comienzan por una situación de conflicto inesperado y casi siempre inconsciente que desemboca en una reacción de supervivencia biológica. Lo importante es entender que la enfermedad misma no es algo maligno, sino una consecuencia natural del proceso de reestablecimiento de ese equilibrio perdido. Los síntomas son solo alarmas para el reposo y el autocuidado, para el aprendizaje y el cambio de vida, de manera que estemos nuevamente en la ruta correcta de la mano de la naturaleza y no en su contra. Muchas intervenciones de la medicina oficial no tienen en cuenta estos conceptos y terminan generando más miedo y terror que verdadera sanación.

Una de esas enfermedades que, dependiendo del tipo, puede ser parte de un proceso de reparación orgánica, es el cáncer. Por lo que es necesario que te informes más sobre esto y así puedas estar tranquilo y confiar más en la sabiduría de tu cuerpo sin esperar lo peor, ni temer a la muerte.
Tratando la parte psicológica a través de la Psicología Trascendental también podrás cambiar tu óptica acerca de la enfermedad, de la vida y de la muerte, generando mayor liberación. Por eso te sugerimos las lecturas de nuestro blog (ver etiquetas), y también encontrarás en los encabezados los servicios arancelados que ofrecemos.

Si crees que puede serte útil una consulta vía Skipe para aclarar tus inquietudes sobre lo que hacemos y sobre tu caso particular, también puedes solicitarla por este mismo correo. El trabajo de Yoga que actualmente realizas sumado a la práctica de Meditación, puede ayudarte mucho en tu proceso de sanación.

Un fuerte abrazo


martes, 23 de diciembre de 2014

Meditación psicológica. Parte 2




Retomando lo que se explicó en la primera parte, en este nivel de meditación debemos comenzar la preparación de la mente aprendiendo a enfocarla con voluntad consciente en objetos externos e internos, mediante ejercicios diversos como los mencionados en el artículo anterior. Una vez tenemos un mediano control de la mente como para centrar nuestra atención en aquello que nos interesa realmente, cuando somos capaces mínimamente de darnos cuenta de nuestra dispersión para recobrar la concentración y de “dejar pasar” las ideas circulares  o fijas que nos perturban para continuar en nuestras simples tareas cotidianas, cuando estamos más conscientes de nuestro Presente como única posibilidad de cambio y vivencia plena y enseñamos a nuestra mente a prestar atención a los detalles de las actividades, al disfrute de los pequeños momentos e incluso, al arte de contemplar la belleza oculta de las cosas que nos rodean; entonces podemos decir que estamos listos para la fase de Observación profunda.

Observación: El arte de verse a sí mismo



Esta fase representa el núcleo de la meditación psicológica, siendo la anterior una preparación como hemos señalado, para aprender progresivamente a vernos en “acción”. Si bien el concentrarnos en una actividad e incluso entrar en ese estado de flujo que mencionan algunos psicólogos actuales, es parte también de ese manejo y liberación mental requerido para llevar a cabo nuestras actividades, la Observación profunda o el desarrollo de la Mente Testigo, es una capacidad que está más relacionada con la Inteligencia emocional, como una habilidad para “vernos desde la tribuna” como espectadores de la película de la vida que nosotros mismos protagonizamos. Esta especie de “desdoble” de conciencia, nos permite visualizar nuestros roles actuando como “papeles protagónicos” en las diferentes escenas de la cotidianidad, nos permite identificar nuestras emociones cuando se desbordan o cuando intentan erupcionar desde nuestro interior hacia el exterior en nuestras relaciones o en nuestra solitaria intimidad, nos ayuda a ver lo que hay atrás del escenario, lo que le sucede al “otro” y que detona en nuestras reacciones, y las necesidades de base o de supervivencia del propio ego de las cuales se sustenta para mantener nuestras conductas.
Adquirir esta habilidad o desarrollarla si la tenemos de manera innata como una capacidad de autoanalizarnos, es escalar hasta un punto de nuestra conciencia desde la cual vemos lo que ocurre “desde afuera” y aprendemos a ver de manera cada vez más clara a esos “personajes internos y sus dramas” como aspectos separados de nuestra verdadera identidad.
Para convertir esta capacidad en un hábito y una disciplina no tenemos que esperar a que surja un conflicto que nos confronte a ver en su peor momento a nuestros roles o demonios en pleno drama, que usualmente nos agarran desprevenidos o cansados y con dificultades de autodominio por falta de este entrenamiento. Es muy importante que diariamente nos preguntemos a nosotros mismos sobre nuestro estado emocional, que tengamos un pequeño plan de acción para cada día y organicemos nuestro tiempo, de manera que podamos estar muy atentos en cada acción a realizar; y también es importante evaluar nuestro día, ya que, aunque no hayan explotado bombas de discusiones o conflictos, los roles siempre están actuando y aprender a detectarlos es la habilidad más importante de esta meditación. Solo de esta manera estaremos más despiertos cuando los conflictos o tensiones aparezcan.
La destrucción de roles y la liberación emocional son en sí mismas la función de la Catarsis o Depuración, para lo cual se requiere una ampliación de este proceso en otros artículos. Pero en esta fase, la meditación psicológica nos lleva a identificar cada uno de los participantes de las comedias o dramas que diariamente vivimos. Más allá de sentir que se lograron los “objetivos” del día, o de que experimentemos placer o satisfacción con nuestras actitudes, con una meditación sincera y analítica, podemos aprender a desenmascarar los demonios ocultos de nuestra psique, e incluso reconocer dos de ellos que suelen enceguecer a la mente, a la hora de ver nuestra conducta con ecuanimidad: El rol de Justificador y el rol de Juzgador. Esta pareja de roles, a la que llamo J.J. a menudo hecha por tierra la claridad con la cual nos observamos a nosotros mismos. Por eso son los primeros que recomiendo observar nítidamente.

EL JUSTIFICADOR

Este personaje aparece cuando al momento de meditar con el propósito de revisar una conducta que hemos considerado inapropiada o estaba cargada de emociones densas, comienza a “decirnos mentalmente” que nuestra acción tenía un “porqué”, que “no teníamos o tenemos otra opción”, que “el otro merecía nuestra respuesta” etc. Es el eterno excusador, el que pone el “pero” al momento de ver fríamente nuestras fallas. Cuando logramos ver este pero y lo acallamos, al menos temporalmente, la meditación puede continuarse con la compañía del sabio y humilde silencio, pues no existe ninguna razón que justifique el nutrir nuestras más aberrantes conductas ni nuestros más oscuros pensamientos y emociones.

EL JUZGADOR

Es la cara opuesta del justificador. Es el que nos incita a la culpa por nuestros “fracasos”. Ciertamente, no es fácil verse a sí mismo, pues todos estamos plagados de defectos y de monstruos internos que estropean nuestro avance espiritual. Pero este demonio suele aprovecharse de la más mínima emoción de pena o tristeza ante la realidad de nuestro mundo interior y alimentada por ella comienza a castigarnos –con voces interiores-, por aquellas cosas que hicimos mal, quizás como una proyección inconsciente de esa autoridad infantil que minaba nuestra estima ante nuestras “fallas”. Detectar este Juzgador es muy importante para frenar el crecimiento del poderoso rol de La Víctima, que suele ser una fuerte causa de nuestro estancamiento y durante una meditación debemos ser lo más claros posibles como para no caer en esta trampa de considerarnos inferiores o “lacras humanas” por poseer roles; no solo porque todos tendríamos que estar en esta guerra interior para crecer, sino especialmente porque el Alma “sabe” que ella no está hecha de estas máscaras, sino que es una identidad iluminada por la Luz de nuestro Ser Divino y puede superar todas estas conductas.
Como podemos ver, la práctica de esta meditación ya nos confronta con un mínimo proceso de catarsis al frenar en seco estos dos roles. Sin  embargo una catarsis completa requiere detener a J.J en todo momento y en cada situación, lo cual es un proceso que exige mucha atención de nuestra parte.


¿Cuándo realizar esta fase de la meditación psicológica?

Cuando se comienza el proceso de autoobservación es recomendable tener un momento específico del día para realizarlo. Personalmente sugiero que antes de iniciarlo se comience con ejercicios de la fase 1 (enfoque mental en un objeto externo o interno) y luego realizar un repaso del día para ver sus comportamientos, por lo que es mucho mejor hacer esto antes de dormir. Es muy común visualizar roles que durante el día no percibimos, emociones que estaban ocultas, pensamientos que eran erráticos u obsesivos. Y cuando esta mera observación se realiza junto con la Catarsis, podemos usar el Rayo Violeta como auxiliar para transmutar lo que encontramos con la visualización.
Si bien la canalización del Rayo Violeta es parte de la Meditación de segundo nivel (Conectiva), una vez adquirimos el conocimiento general de los diferentes niveles de meditación  podemos integrarlos a ambos en una misma sesión para apoyar el proceso de Catarsis, solo con El rayo Violeta y el Blanco. A veces podemos avanzar al Rojo dependiendo de los demonios que hemos combatido. Este tema se ampliará en el tema de la Meditación Conectiva.
Una vez logramos la disciplina de destinar un espacio de tiempo para esta meditación, podemos pasar a la fase 3:

Identificación: “Soy mi Alma, soy lo que Soy”



Esta fase consiste simplemente en lograr practicar la meditación psicológica, no solo durante un momento específico del día, sino durante todas nuestras actividades cotidianas. Para esto recomiendo que en cada espacio de su casa o lugar de trabajo tenga elementos de apoyo donde pueda enfocar la mirada y simplemente detenerse a observarlos para luego centrarse en su interior – por ejemplo un cuadro, un punto en un cuaderno, etc.-. Es importante que nos volvamos cada vez más sensibles para detectar nuestras propias emociones, ya que ellas son la “alarma” que se activa en el momento en que aparecen en escena los roles.
A veces suele ser difícil separar emociones-reacciones, ya que suelen presentarse casi de manera inmediata, en especial si están fortalecidos por engramas. Pero la Observación atenta y permanente nos permitirá ver esta situación, darnos cuenta de los patrones de conducta, es decir, esas reacciones y comportamientos repetitivos bajo las mismas circunstancias, provocaciones o estímulos exteriores. Cuando se realiza junto a la catarsis hay un proceso de frenar tales patrones para lo cual requiere constancia y un hábito de esta meditación. Sin embargo, mientras no iniciamos la Catarsis, esta herramienta de detectar nuestros patrones nos dará una idea de la dificultad que tenemos para aislarnos y vernos a la distancia de las situaciones, evitando la personalización (sentirse atacado) de aquello que sucede o nos dicen; y también nos mostrará cuales son nuestros mayores obstáculos –o mejor, nuestros mayores retos- a superar en nuestro trabajo interior. Para cuando se comience la Depuración psicológica, ya tenemos este avance de vernos claramente sin autoengañarnos y podremos reflexionar y hacer anotaciones sobre estas conductas en este proceso.
El logro más crucial en la práctica de esta meditación al alcanzar esta fase final, es la desidentificación con aquello que no pertenece a nuestra verdadera naturaleza. Empezamos a sentirnos ese Testigo silencioso, esa Fuente de luz y calma que nos permite tener claridad para vernos, para aprender la mejor manera de actuar de acuerdo a cada situación que se presente en el día a día, comenzamos a identificarnos con nuestro Yo íntimo y único que somos y ya no como un loco actor que interpreta múltiples dramas sin sentido y sin dirección alguna. Adquirimos la seguridad de que somos un Alma con cuerpo, pensamientos y emociones, pero no estamos poseídos por ellos, sentimos la mediana libertad de decidir más consciente mente por estos aspectos y no ser esclavo de nuestra reactividad.
Mientras no se haga Catarsis siempre seremos meros espectadores de todos estos personajes y estaremos a expensas de situaciones emocionales agitadas. Pero con la mera práctica de esta meditación, sabremos que no somos esas emociones, lo cual es fundamental para fortalecernos y avanzar en las demás prácticas de Integración (Catarsis, Meditación II o Conexión, Purificación de Chakras, Tantra, Yoga) que en su momento procuraremos transmitir.

Síntesis y Recomendaciones



Haciendo un breve recorrido por lo expuesto sobre la Meditación Psicológica podemos realizar las 3 fases sin que se vuelvan rígidas sino adaptadas a las necesidades de cada lector:

FASE 1: ENFOQUE. Preparar el cuerpo y la mente. Es necesario que se inicie tomando conciencia del cuerpo y la respiración. La relajación inicial es una ayuda. Luego comenzar a autopercibirse logrando que la energía vital sea también detectada para centrar nuestra atención en alguno de estos aspectos (respiración, cuerpo físico, energía o aura). Centrar la atención en la observación de objetos o un sonido externo y luego en objetos, figuras o colores visualizados internamente. Estos ejercicios deben realizarse diariamente en momentos específicos del día, elegidos por cada persona. Durante el día practicar la atención plena en cada actividad cotidiana, en algunas acciones concretas que elijamos o en la contemplación de un lugar especial donde podamos estar.

FASE 2: OBSERVACIÓN. A lo largo del día detenerse a observar o reflexionar sobre circunstancias especiales que se presenten y en las cuales involucramos nuestra emotividad y reactividad. Detectar los personajes que “hablaron” por ti en diferentes momentos. Tomar nota de ellos en lo posible y meditar aisladamente sobre ellos al final de día – sin dejar los ejercicios de la fase 1-, y frenando la participación de J.J (justificador-juzgador). Una lista de todos los roles que puedes ir identificando los puedes encontrar en el cuadro inferior del Mapa Psicoespiritual (Ir a la etiqueta “Demonios internos”).



Preguntas que pueden ayudar:
·         ¿Qué estoy sintiendo en este preciso momento?
·         ¿Cómo reacciono ante…(persona, situación, etc)? y ¿cómo afronte este día hoy?
·         ¿Qué estoy pensando sobre…(una persona o situación o cosa)?
·         ¿Qué estoy haciendo en este momento?
·         ¿Cómo respondí o que palabras dije en “x” situación? ¿Quién habló por mí (roles)?

FASE 3: IDENTIFICACIÓN. Utilizar las actividades cotidianas como herramienta para reconocernos como Almas que viven tal experiencia y estar atentos a nuestras emociones, pensamientos y reacciones cuando tengamos oportunidad, sintiendo que somos quien los maneja. Se sugiere para ello realizar momentos de “stand by”, es decir, descansar, respirar, detener lo que hacemos y reflexionar solo para vernos a nosotros mismos. También se pueden realizar pequeñas meditaciones aisladas de 3 a 5 minutos en determinados momentos claves del día donde se puedan realizar ejercicios de enfoque, de autobservación y finalizar con la autopercepción de nuestra Alma, centrando nuestra atención en el chakra cardiaco –“Soy lo que soy”-. Este ejercicio ayuda a centrarnos y recuperar la identificación con nosotros mismos y no con nuestros roles. Además de anotar los roles detectados antes de la meditación nocturna, puedes incluir un espacio frente a cada rol anotado, para escribir las ideas estratégicas que te servirán posteriormente para hacer tu Catarsis, como por ejemplo: Guardar silencio cuando visualices determinado rol, algún método de relajación y respiración en un momento del día o frente a una actividad o persona en particular, disminuir el volumen de la voz al hablar de un tema, etc.
Espero que con estas recomendaciones puedas animarte a convertir la Meditación psicológica en parte de tus actividades diarias y te encuentres en verdad cada día más cerca de ti mismo.


Para asesorías personalizadas ver Orientación Psicoespiritual en la cabecera de este blog.

lunes, 20 de octubre de 2014

El Vampirismo Psíquico



Compartimos con nuestros lectores algunos fragmentos de un artículo publicado en la Revista Virtual Glits de México que nos ha parecido bastante acertado con respecto al tema del Vampirismo Astral. Los tipos de vampiros energéticos que se mencionan corresponden a roles del ego:

“Vampiros Energéticos o Emocionales”

El ser humano es un ser social por naturaleza, con una identidad única e irrepetible. Es un ser histórico, un ser encarnado en una realidad y es allí en donde se manifiesta como ser de posibilidades. Somos libres y conscientes de nuestra existencia y de todo lo que nos rodea, así mismo somos conscientes de  nuestras actitudes y comportamientos hacia el mundo exterior; de cómo nos relacionamos día a día y del tipo de personas de las que nos rodeamos, llámese amigos, parejas, familiares, compañeros de trabajo, jefes, etc.
Los animales tienen reacciones instintivas que los obligan a hacer ciertas cosas y les impide hacer otras, pero el hombre tiene acceso a ambas. Prestamos atención a las personas y ellas nos prestan atención, pero cuando algunas personas se apoderan de nuestra energía, lo notamos en un estado repentino de malestar, agotamiento, tristeza e incluso irritabilidad.
Un aura poco desarrollada y con recursos energéticos deficientes, tiende a crear un patrón de comportamiento de adaptación que suele invadir el aura de otras personas y absorber su energía. Este fenómeno se llama vampirismo psíquico y tiene como resultado un aumento en las reservas de energía del vampiro psíquico y el desgaste o agotamiento energético de la otra persona.
Se oye mucho hablar de este término cuando la gente habla de la energía y su relación con nuestro entorno. Básicamente, la "definición" de un Vampiro Energético es alguien que te "chupa" la energía porque carece de su propia energía, como consecuencia, te sientes exhausto, cansado. ¿Por qué sucede? Por la sencilla razón de que nos cuesta tanto "enchufarnos" a la fuente, al amor puro e incondicional, a esa "energía divina" por llamarla de alguna manera, que estamos constantemente buscando esa energía, venga de donde venga.
Lo hacemos en la mayoría de los casos de una forma inconsciente. Hasta los "Vampiros Energéticos" que tenemos identificados con nombre y apellido, no suelen quitarnos nuestra energía para hacernos daño a propósito. Simplemente no se dan cuenta, o les da igual las consecuencias mientras ellos consigan lo que necesitan.
A pesar de que una interacción de este tipo puede durar tan solo unos minutos, los efectos  sobre la persona pueden notarse durante varios días. La falta de energía, los mareos, la tensión muscular, la dificultad de concentración, los dolores de cabeza y las náuseas son algunos de los efectos más comunes sentidos por las víctimas; sin embargo, sucesivos ataques de este tipo pueden producir fatiga crónica, desajustes en el sueño, irritabilidad, depresión, e incluso enfermedad física.
Pues bien, los vampiros psíquicos o energéticos son personas que tienen la habilidad de agotar a distancia la energía en todas sus formas. Lo hacen para mejorar sus energías físicas y mentales, por consiguiente, aquellas personas con las que interactuán llegan a sentirse agotadas, o con un gran sentimiento de culpa. De igual manera, pueden sentirse manipuladas, chantajeadas, controladas, criticadas y minimizadas.
Todos, de una u otra forma, somos vampiros energéticos. Todos estamos atados y robándonos energía mutuamente, porque esa energía que robamos sólo nos dura un momento, no es una energía real, es sólo una ilusión de conquista. Cuanto más alto vibramos, menos necesitamos vampirizar a los demás, porque tenemos nuestra propia energía sólida y estable.
En algún punto de nuestras vidas hemos sido vampiros energéticos o estado con personas que parecían dejarnos sin energías, y es muy probable que todos conozcamos individuos que suelen agotar o deprimir a los que tienen a su alrededor, y para eso te daré algunas características, rasgos de conductas, tips para detectarlos y afrontarlos. Y si tú te ves teniendo actitudes de este tipo, el punto es reconocerlo y cambiar.
Te preguntarás, y ¿cuál es el propósito de “chupar la energía”?, pues al no poder conseguir esa energía del amor fácilmente, a menudo tomamos otras energías que confundimos con el Amor. Confundir otras energías es algo muy común. Confundimos la pasión con el Amor, confundimos el sexo con el Amor, confundimos la necesidad de aprobación, de cariño, de atención, con el Amor. Y cuando confundimos esa energía, nos deja insatisfechos.
Existen varios tipos de vampiros, todos y cada uno de ellos tienen una característica propia. Es decir, presentan una gran variedad de rasgos personales y de patrones específicos de comportamiento. Muchos de ellos adoptan el estereotipo bien conocido de “mosca muerta”. Pueden parecer pasivos y reservados, ocultando cualquier inclinación al vampirismo, pero cuando la ocasión lo requiere pueden ser muy agresivos, e incluso, intimidatorios; pueden valerse de la vulnerabilidad de la otra persona, esperando el momento oportuno para golpear, o bien pueden manipular a la víctima elegida por medio de regalos o halagos.
En ámbitos laborales, suelen ser personas con las que es muy difícil trabajar y cuyo rendimiento es muy irregular. A veces son altamente eficaces, astutos e inteligentes y otras totalmente inoperantes. A pesar de los disfraces tras los que se ocultan, los vampiros psíquicos son típicamente inseguros y vulnerables; si bien pueden adoptar un estilo autosuficiente, operan desde una posición de debilidad y no de poder.
No suelen tomar conciencia de ellos mismos, pero son rápidos a la hora de emitir juicios sobre la gente que los rodea. Pese a estar totalmente centrados en ellos mismos del tipo egoísta y tratar a los demás en forma desconsiderada, a menudo se quejan de que el mundo es injusto con ellos. Sus relaciones personales son típicamente inestables. Puede decirse que muchas de estas personas presentan inestabilidad. Y algunas de las características son trastornos de la personalidad con síntomas tales como inseguridad emocional, dificultad para controlar la ira, baja autoestima, sentimientos de hostilidad reprimidos que estallan esporádicamente cuando uno menos se lo espera.
Los vampiros energéticos vienen en todas las formas y tamaños. Las  personalidades básicas de los “Vampiros energéticos o Psíquicos” podrían caer en ciertas divisiones, desde el agresivo y gritón, pasando por el callado e introvertido, hasta el encantador y sensual.

TIPOS DE VAMPIROS:



El Pobre de Mí o Victima: Los "pobre de mí" nunca piensan que tienen suficiente poder para enfrentarse al mundo, están todo el día quejándose de sus problemas y desgracias. El mundo entero está en su contra y siempre hay alguien a quien culpar de su desgracia y tristeza; siempre pesimistas, atraen la atención con expresiones faciales preocupadas, suspiros, temblores, llantos, miradas perdidas, respuestas lentas y relatos reiterados de dramas y crisis. Les gusta ser los últimos de la fila y someterse a los demás. Seducen inicialmente por su vulnerabilidad y su necesidad de ayuda; sin embargo, no les interesa realmente las soluciones porque entonces perderían su fuente de energía. Su comportamiento va, desde convencer, defenderse, dar excusas, explicar reiteradamente, hablar demasiado, a tratar de resolver problemas que no son de su incumbencia. Dejan que se los consideren como objetos y después se ofenden porque no los valoran, y cada sugerencia que reciben de sus amistades bien intencionadas, es descartada con múltiples argumentos para preguntar luego “qué debo hacer?”.
El Intimidador: Los intimidadores logran que todos les presten atención a fuerza de gritos, fuerza física, amenazas y exabruptos. Mantienen a todos a raya por temor a desatar comentarios molestos, rabia y, en casos extremos, furia. La energía va hacia ellos debido a que los demás se sienten atemorizados y ansiosos. Los intimidadores siempre ocupan el escenario. Básicamente egocéntricos, su comportamiento puede ir desde dar órdenes a los que están a su alrededor, hablar constantemente, ser autoritarios, inflexibles, sarcásticos y ser violentos.
El Interrogador: Los interrogadores socavan el ánimo y la voluntad de sus interlocutores cuestionando mentalmente cualquier actividad y motivación. Son críticos hostiles, buscan formas de hacer sentir mal a los demás, desestimar cualquier tipo de motivación o proyecto. Cada pregunta que formule esconde una crítica hostil, cáustica, aguda, pero errónea en sus fundamentos. Al hacer esfuerzos para probar su valía y responderles, mas energía les estás enviando. Es probable que todo lo que les digas sea usado en tu contra en alguna oportunidad. Son hipervigilantes y su comportamiento puede ir desde ser cínicos, escépticos, sarcásticos, fastidiosos, perfeccionistas, santurrones, a ser viciosamente manipuladores. Inicialmente atraen a los demás con su ingenio, su lógica infalible, sus hechos y su intelecto.
Culpador Profesional: Se encuentran siempre en actitud de ataque, sobre reaccionan y hacen grandes revueltas en busca de culpables por las situaciones que ellos mismos generan. Suelen ser verbalmente agresivos y abusivos, y en vez de quejarse como “el llorón”, atacan hasta a sus seres queridos.
Reyes del Drama: Comienzan cada frase con un “no sabes lo que me sucedió ahora". Su vida fluctúa siempre en los extremos positivos o negativos, navegando de crisis en crisis y alimentándose del caos con el que manejan sus vidas. Cada una de sus experiencias pareciera ser un cóctel de intensas emociones.
El Distante: Las personas distantes están atrapadas en su mundo interior de luchas, miedos y dudas sin resolver. Creen inconscientemente que si se muestran misteriosos y desapegados, otros vendrán a rescatarlos. A menudo solitarios, mantienen distancia por temor a que otros impongan su voluntad o cuestionen sus decisiones. Piensan que tienen que hacer todo solos, no piden ayuda. Generalmente, consideran que su principal problema es la falta de algo: dinero, amigos, contactos sociales, educación, oportunidades, etc. Su comportamiento va desde no mostrar interés, no estar nunca disponibles, no cooperar, a ser condescendientes, rechazar, oponerse o ser escurridizos y hábiles en el manejo de la indiferencia como defensa. Inicialmente atraen gracias a su personalidad misteriosa e inaccesible.
Conversador Constante: ¿Tiene amigos que tardan dos horas en contarle algo sin importancia? Estas personas están conectadas sólo con lo que les pasa a ellas, son incapaces de escuchar a los demás y usan a sus familiares o amigos como espectadores de sus eternos monólogos.
El adicto a la yugular: Son las típicas personas que, cuando les están contando un problema, interrumpen a su interlocutor diciendo que la situación de ellos es peor. Ante cualquier manifestación, lo que ellos sienten o han experimentado es mejor o más grande. Y si se trata de parejas o amigos cercanos, suelen ser descubiertos cuando intentan desmotivar  los planes de otros: por ejemplo, si alguien desea comprar una casa, les recuerdan que tardarán años en pagar un préstamo; dejan entrever que la persona no es capaz de ejecutar sus deseos porque carece de actitudes.
Chismoso: Adora repartir chismes. Su lema es calumniar siempre por la espalda a través de comentarios sin piedad y en general infundados; siempre está creando un clima favorable para victimizar.
Mal humorado: Escoge a las personas repartiendo su mal humor. Su mayor fuente de energía es conseguir que alguien se ponga de mal humor al igual que él.
Contestador: Cada palabra o gesto de este vampiro contiene una reclamación explícita o implícita. El se opone a todo, exige, reivindica, protesta sin parar. Más como sus reclamaciones tienen poco o ningún fundamento, raramente consigue defender o justificar sus protestas.
Halagador: Masajea el ego de su víctima, cubriéndola de halagos.
Desamparado: Hace todo para despertar la pena y conmiseración de los demás. 
Fatalista: Anuncia y anticipa todo tipo de desgracias. A través de previsiones siniestras y dramáticas profecías, tiende a infundir miedo y pánico en sus víctimas hasta sacarles cualquier tipo de esperanza en el presente y/o futuro.
Pegajoso: Invierte en la sensualidad y sexualidad de la víctima. Siempre está haciendo el juego de la seducción. Son  personas muy necesitadas que constantemente están tocando o necesitan ser tocadas.
Hablador: Habla por los codos y obliga a sus víctimas a oírlo horas y horas seguidas, de esa forma mantiene la atención, mientras se alimenta de la energía vital de sus oyentes.
Hipocondriaco: Cada día aparece con una enfermedad nueva. Es su manera de llamar la atención de sus víctimas, despertando en ellas preocupación, compasión y cuidados.
Controlador: Es uno de los peores, porque se disfraza de bondad y a través de esta cualidad chupa hasta la última reserva de energía. Casi siempre aparenta ofrecer y trabajar en el más alto interés de sus víctimas, las cuales se sienten terriblemente culpables cuando comienzan a liberarse de los sofocantes controles de esta persona.
El controlador dicta a las personas de su entorno lo que deben hacer y cómo deben hacerlo. Quieren controlar todas las situaciones en las que se encuentran. Una persona controladora intentará controlar tu manera de vestir y hablar, incluso criticará tu opinión. El controlador busca que la persona controlada dude de sus propias habilidades a la hora de tomar decisiones.
Si eres muy atractiva/o y la persona controladora no lo es, es posible que tu aspecto se convierta en un obstáculo en una relación de control, porque muy probablemente sentirán celos y harán lo posible para que pierdas la confianza en tu apariencia.
Este tipo de personas suelen pensar que su intervención es necesaria y esconden un sentimiento de superioridad, de ahí la necesidad de tenerlo todo controlado. Según ellas, deben tomar el mando de una situación porque los demás no saben gestionar correctamente los imprevistos. El mínimo cambio les afecta, por eso nada dejan al azar, piensan en todos los detalles y se adelantan a todos los imprevistos que puedan acontecer.
Envidioso: las víctimas son indefensas, porque el vampiro percibe a sus víctimas como seres indignos para poseer algún talento, propiedad o afecto que él desearía para sí mismo.
Altruista: Se presenta como Gurú, maestro y salvador de almas. Dice a sus víctimas que no les cobrará nada por el servicio de “salvación”, pero conforme avanza, los va drenando poco a poco a través de “donaciones voluntarias” que al final se convierten en obligaciones. Mientras que el vampiro se hace cada vez más rico, sus víctimas se vuelven cada vez más pobres.



Pues bien, primeramente se tendrá que estar muy “despierto” para saber a ciencia cierta que la persona que se encuentra frente a ti es realmente un “vampiro energético”. Tendrás que catalogarlo y clasificarlo en la característica a la que pertenece.
En muchas interacciones de este tipo, ni el vampiro ni su víctima son conscientes de que se está produciendo una transferencia de energía de uno al otro. Contrariamente a lo que sucede con los ataques planeados, los ataques vampíricos ocasionales no implican una interacción social preliminar con la víctima, quien puede haber sido seleccionada tan sólo por estar disponible en ese momento. Un ataque casual no es tan visible como uno planeado, y normalmente la víctima no se entera de lo que está sucediendo. Los resultados, sin embargo, son los mismos: el vampiro sale saciado y la víctima experimenta un agotamiento energético.
El chantaje emocional como característica propia y fundamental del vampiro energético es una práctica muy habitual. Sin embargo, en las dinámicas de maltrato psicológico se utiliza como una forma de hostigamiento para producir sentimiento de culpa con el objetivo de controlar a otros. Se ejerce manipulando las emociones de otra persona para el propio beneficio. Es muy común en las relaciones cercanas, como las familiares y de pareja, ya que se aprovecha el vínculo sentimental, es decir, suele haber en mayor o menor medida un lazo emocional entre el chantajista y el chantajeado. Aquellos que emplean el chantaje emocional son a menudo extorsionadores y posesivos. Sobre todo son especialistas en provocar sentimientos de culpa.
El chantajista se caracteriza por provocar confusión y una cierta sensación de obligación en el chantajeado fomentando miedo y culpa. «Con todo lo que he hecho por ti, ¿así me lo pagas?», o ¿así le pagas a tu mamá, ella que ha hecho y dejado todo por ti?-es un ejemplo de una frase muy común para producir sentimientos de culpa. Los chantajistas tienen diferentes estilos, pero a menudo utilizan el distanciamiento, el desprecio o el rechazo como castigo si no consiguen lo que quieren. A veces utilizan estrategias indirectas, como el lenguaje no verbal reflejado en la mirada, los suspiros o los silencios, obligando a la víctima a averiguar o suponer sus deseos.
El manipulador suele recurrir a dos actitudes básicas, primero ejerce autoritarismo durante un cierto tiempo, hasta que de pronto cambia el juego y permite que el ambiente se relaje, que la víctima se calme y entre en la esperanza de que todo vuelve a su cauce normal, para luego nuevamente volver a tirar de las riendas y ejercer su control. De esta manera, va desequilibrando a la otra persona, que nunca puede estar segura de cuál será lo próximo que la espera, creándole un estado de ansiedad continuo.
Esta situación no es exclusiva de la relación de pareja, se dá también en el ámbito laboral, entre padres e hijos, entre amigos, y ocurre en cualquier estrato cultural, social o económico.
Para protegernos de estos ataques o enredos emocionales que lo único que hacen es quitarnos nuestra preciada energía vital, el primer paso para salir de ese estado de sometimiento es darse cuenta de ser precisamente manipulado y enredado, que no estás siendo feliz como te mereces, que no tienes por qué vivir este tipo de ataques y poner límites, que nadie tiene el derecho de decidir sobre tu vida y de que deseas liberarte de ese sufrimiento.
¿Cómo se drena tu espíritu?
Estas personas se entrometen en tu vida ignorando cualquier limite o privacidad.
Hacen un problema grandísimo de algo insignificante, creando tragedias a su alrededor.
Se quejan constantemente de sus parejas, hijos, trabajo, de su  mala suerte, enfermedades y les encanta ventilar cada detalle.
Critican tu vestimenta, tu peinado, tu pareja, tus amigos, y tu perro; son gente muy negativa.
No toman un NO como respuesta, no toman en cuenta tus necesidades.
Te envuelven en un halo de negatividad después de haberte tomado por sorpresa con todas sus quejas.
Culpando a los demás por sus problemas, ya que no pueden tomar responsabilidades.

Los Pasos Claves
1. Reconocerlos.-Determina en qué categoría cae esa persona que te deja agotada anímicamente. De esta manera nunca te toma desprevenida, pues ya sabes cómo opera.
2. Mantener el balance interior.- Para evitar el contagio, muchas veces entender por qué esa persona tiene ese efecto sobre tí, te ayuda a protegerte de su influencia negativa. Cuando sabes que es ella, y no tú la que tiene un problema (porque es negativa, belicosa, catastrófica, etc.), puedes mantener una distancia emocional que te permite observar su comportamiento “desde afuera”, sin que te afecte.
3. Alejarte.- Si esta persona no es esencial en tu vida, puedes diluir la relación. Muchas veces la costumbre nos “ata” a amistades tóxicas.
4. Sanar la relación.- Si la relación es importante para ti, Cheryl Richardson, autora del libro "Take Time For your Life" ( Tome Tiempo Para su Vida), aconseja que le dejes saber a esa persona de qué manera te está afectando. No se trata de enfrentarla, herirla ni atacarla. En el momento oportuno, cuando ambas estén en buenos términos, debes llamarla aparte y dejarle saber que, justamente porque la quieres y valoras la relación, tienes algo que decirle. “Cuando haces/dices tal cosa, yo me siento tensa/triste/ansiosa/ofendida. Te pido que no lo hagas más”. Esto puede iniciar un diálogo muy sano para las dos.
Alguna protección para ti cuando no puedes alejarte de estas personas, ya sea porque son familiares, pareja o compañeros de trabajo.
Limita el tiempo que pasas con esas personas.
Aprende a terminar conversaciones diciendo que solamente tienes 10 minutos para hablar, que estás ocupado.
Manténte calmado.
Se honesto con tus necesidades.
Deja de engancharte con ellos y sentirte que les debes algo o de tratar de salvarles la vida o sus problemas.
Evita chismear de otras personas o enredarte en conflictos.
Pon límites!
Usa un cristal turmalina negra. Este cristal puede usarse como colgante, cargarlo en tu bolsa, o simplemente apoyarlo en la mesa de la oficina como si fuera un pisa papeles.
Afortunadamente no estamos indefensos para protegernos de los ataques de los vampiros a nuestro sistema del aura. Se han desarrollado procedimientos que repelen los ataques y que también pueden interrumpirlos, evitando así una pérdida mayor de energía. Dado que los ataques vampíricos son normalmente muy cortos, pueden durar tan sólo unos segundos, una respuesta rápida es esencial para obtener resultados.
La meditación es un claro ejemplo para deshacerse de gente tóxica, aplicar técnicas como el pranayama, cerrar tu cuerpo áurico, cortar lazos que atan con personas de nuestro pasado, con familiares, pareja, etc. Salir a dar largos paseos, caminar por la playa o hacer montañismo, disfrutar de un atardecer, hacer yoga, y ejercicio, pero fundamentalmente, mantener tu vibra tan alta que no des entrada a esta gente a utilizar tu energía; el dormir es muy bueno y te darás cuenta que si comienzas a bostezar mientras alguien te cuenta sus tragedias es que estás siendo atacada energéticamente.
El cuidarnos está en manos de nosotros y el amor que mandemos a nuestro alrededor será nuestra mejor herramienta hacia la intrusión.

SOFIA RANDALL


miércoles, 8 de octubre de 2014

Liberarse de los Celos


Sobre los celos existen diversas creencias con las que se suele justificar su existencia asociándolos generalmente al afecto. Se suele decir, por ejemplo que “quien no cela no ama” o que si nuestra pareja no nos cela puede ser un signo de desamor. Sin embargo nada más lejos de la realidad, en especial, si se tiene claridad acerca de lo que el Amor, como Principio Universal y como sentimiento elevado del ser humano representa.
El celo es una emoción densa, en cuanto no es afín a la Paz y Plenitud que el sentimiento de Amor Real debe brindar al Ser humano, sino, por el contrario, es generador de discordia, intranquilidad y desarmonía. Es una de las tantas expresiones del Miedo, una de las raíces emocionales negativas que experimenta la mayoría de las personas, que actúa como un parásito psicológico, asociado a la inseguridad y la desvaloración personal. Celar al compañero, hermano o amigo, es una clara señal de temor al abandono y a la falta del afecto específico de esa persona, y por ende una muestra de egoísmo. Por eso, a la vista del observador externo, los celos no dejan de causar cierta sensación de compasión o de malestar, pues reflejan en el que cela los aspectos más infantiles de su dependencia emocional, ya que, de cierta manera, quien cela, es una especie de niño inseguro desde el punto de vista afectivo, un niño que vive a la espera de atención permanente, puesto que aún no se ha reafirmado a sí mismo, ni tiene suficiente fortalecido el amor propio ni su dignidad humana como para moderar la necesidad natural de convivencia, cooperación e intercambio sano con el otro. La persona que cela no se permite la libertad afectiva que otorga el Amor Maduro y, por ende, no le permite al otro tampoco esa libertad de acción y de entrega a la medida de sus posibilidades. Quien cela, entonces, siempre desea ser amado a su manera y no como el otro puede hacerlo. Exige presencia, sin necesariamente darla, y de alguna manera termina parasitando la energía afectiva de su compañero.
Si alguien logra detectar este parásito en sí mismo, puede iniciar una puesta en acción que lo lleve a liberarse de él. Pero para dicha liberación es necesario un profundo proceso interior en el cual pueda llegar a descubrir su propia dignidad como Ser espiritual, es decir recuperar el natural Amor a sí mismo, ese Amor que toda persona lleva adentro y merece expresar.
Es posible que deba confrontar su miedo hacia diversas situaciones como por ejemplo:  a no tener el afecto de una pareja, a ser abandonado(a), miedo a la soledad, miedo a no ser valorado(a). Detrás de estos miedos existen necesidades (afecto, compañía, seguridad, reconocimiento, etc.) que toda Alma tarde o temprano debe confrontar y encontrar dentro de sí, pero que si se buscan de manera insistente en el exterior, quizás por frustraciones o situaciones traumáticas del pasado, pueden convertirse en deseos compulsivos o en obsesiones, fijaciones que justifican la inseguridad expresada en los celos (como deseo de retener de manera irreflexiva al ser amado) y refuerzan la baja estima que se posee.
Liberarse de esa actitud, que no es otra cosa que un falso yo que posee temporalmente la conciencia, implica en primer lugar empezar a abrir la mente a nuevos conocimientos sobre el Amor, el cual, como se ha insinuado, no tiene nada que ver con la inseguridad de no tener afecto ni el deseo de compañía, cariño o aprecio de los demás. El Amor como un Sentimiento Real es un equilibrio entre nuestras ideas y emociones positivas que lejos de generar desasosiego, nos mantiene centrados y motivados hacia la acción de servir, compartir, cooperar. El Amor es un arquetipo superior que nos mantienen en unidad y comunión con los demás seres y al que solo se accede cuando tenemos el corazón limpio de miedos, odios y deseos compulsivos que son las emociones negativas o densas de las cuales derivan las demás.
Sin embargo, en la actualidad, muchos seres humanos sufren de celos y otros males a causa de la ausencia de este Amor Superior, ya que en la mayoría de los casos la autoestima es pobre y mientras seas así, siempre se va a tratar de llenar ese vacío emocional interior con una pareja o con otras personas. Por eso, cuando alguien alcanza a proporcionarse a sí mismo suficientes satisfacciones, procura autorealizarse y apreciarse verdaderamente, no necesita esperar ansiosamente el afecto de nadie, aunque sea su pareja. Solo de esta manera las relaciones se convierten en un intercambio de afectos y experiencias de manera natural y sobretodo LIBRE. Y si en algún momento alguien no corresponde al afecto propio de manera equilibrada, simplemente se le deja ir para abrir la puerta de la oportunidad de este amor ofrecido a quien realmente lo merezca. Así obran las personas que son seguras de sí mismas y de lo mucho que valen.
Los celos y el miedo a "perder" a alguien, son solo el reflejo de esa oscuridad en la que el ego inferior sepulta al individuo cuando no ha descubierto aún lo valioso que es como Ser. Es este ego confundido quien le hace caer en el error de justificar sus celos haciéndole creer que el otro "debe" amarlo obligadamente como si las personas pudieran ser dueñas de los sentimientos de quienes aman. En el fondo solo se busca, quizás de manera inconsciente, controlar las elecciones del otro, lo cual es totalmente ilusorio, porque, como dice la frase: "solo en la libertad se puede amar"; y esto es así porque el pretender retener a alguien por la fuerza del discurso, el llanto o la manipulación es solo una muestra de la incapacidad de amar plenamente y con conciencia. Por eso celar al otro resulta siendo un autoengaño, pues no es lo mismo desear la forzada presencia de la pareja que amarla. El Amor libera, no esclaviza, pues sus principios son la entrega, la unión, la cooperación y la mutua aceptación. Pero si el vacío de amor que se tiene es muy grande se tiende a esclavizar y no a Amar.
Además de aprender a diferenciar los celos del amor seguro y maduro, también es importante la aceptación de que se posee este parásito y no encubrirlo o justificarlo. Y aceptarlo no solo implica humildad sino también entendimiento. De ahí la importancia de conocerse a sí mismo y ser capaz de ver en retrospectiva el  pasado personal para sanarlo, y reconstruir la vida presente a partir de un cambio emocional. Es muy importante para todo ser humano transformar aquellas emociones densas -como el miedo que nos impide ser libres de apegos enfermizos- en verdaderos Sentimientos.  La vivencia de los celos – y todo conflicto en general- es una oportunidad de verse y reencausar la vida hacia mejores posibilidades.
Cambiar las vibraciones emocionales y aprender a manejar los pensamientos representan un trabajo largo que implica el conocer y aplicar cómo funciona la psique humana para propiciar luego un cambio consciente. También requiere de la determinación de redescubrir el verdadero Ser, teniendo la convicción plena de que se merece vivir el verdadero Amor. Aún cuando cada ser humano posea su propio nivel de egoísmo como fruto de ignorar a su Alma, no hay nadie que no pueda superar sus trabas psicológicas si realmente se lo propone.
Quien no pueda ver en cada Ser su propia luz, tiene la ceguedad propia de dicho egoísmo. Pero cada persona puede empezar a limpiar su interior para que esta luz emerja del interior y pueda iluminar la vida propia y ajena. Y una persona tiene a su alrededor otras que persistan en su oscuridad, ellas posiblemente no podrán ver la luz que este ha descubierto por más que quisiera ser reconocido. Si alguien decide quitarse la venda y su compañero no lo hace, el que ya puede ver, nada puede hacer por el ciego, más que desear desde su corazón que pueda tener en el futuro la oportunidad de hacerlo. La vida y el nivel de amor de los demás no dependen de quien ya decidió Amar, pues solo puede hacerse cargo de su propio Amor; solo puede cambiarse a sí mismo por dignidad hacia su propio Ser.  Y cuando un ser humano logra esto se siente tan completo consigo mismo que no le afectará negativamente que alguien decida quedarse o irse de su vida. Podrá, en cambio, agradecer la oportunidad de la vida de compartir con quien se mantenga a su lado, fiel a lo que es él interiormente, aquel que lo Ama de Verdad. Tampoco tendrá temor de acercarse a quien ama, porque el miedo y el amor no son compatibles. Quien ama generosamente no tiene miedo de perder nada, porque no pierde quien da amor sino que gana satisfacción y dicha. Lo que no es así, simplemente no es Amor, sino sometimiento.

Ahora, si te sientes atrapado por los celos, comienza por la única persona que puedes cambiar: Tú mismo. Y esto no es egoísmo sino claridad. Cura tu amor propio y la vida te dará más Amor del que has estado esperando.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Mapa Psicoespiritual

A continuación presentamos la síntesis de los elementos que hemos analizado, organizados de acuerdo a cada uno de los 8 Principios Universales (P.U.). Este mapa deberá usarse permanentemente como guía para identificar nuestro Mundo Emocional (Sentimientos – SEN- derivados de las Esferas Superiores de Conciencia -E.S.C.- y emociones densas -E.D.-), así como los “falsos Yo” (F.Y.) o Roles -Parásitos y las respectivas Necesidades de Supervivencia Egoicas que los justifican (NEED). 

P.U.
ETERNIDAD
AMOR
ESPÍRITU
UNIDAD
E.S.C.
Inmortalidad
Amor
Abundancia
Transmutación
SEN
Plenitud/
Felicidad
Unión/
Fidelidad
Generosidad/Gratitud
Aceptación/
Magnanimidad
Valor
Coherencia/
Permanencia
Lealtad/
Integridad
Riqueza/
Concreción
Empatía
/Perdón
E.D.
(+)Frustración (Insatisfacción)
(-)Desidia
(+)Odio
 (-Autorechazo)
(-)Egoísmo
(+Martirismo)
(+)Orgullo
(-)Indolencia
(+)Ira
(-)Rencor
(Resentimiento)
Otras ED
Vacío (“Sin sentido”)
Intrascendencia
Desprecio
Rechazo
Lujuria
Celo afectivo
Insensibilidad
Dureza
Desconfianza
Impaciencia
Aislamiento
Venganza
F.Y.
(Roles)
Yo Indiferente (a la vida)
Yo Nihilista
Yo Escéptico
Yo Enajenado
(Alejamiento psicológico)
Yo inconsciente
Yo mortal
Yo desconfiado (a todo)
Yo insignificante
Yo vano
Yo suicida
Yo castigador
Yo inferior
“Baja Estima”
-X- Superior
“Superioridad
Yo abandonado
“Víctima” –X-
Autosuficiente
“Fals. Diligente”
Yo redentor
-X- Maltratador
Yo sometido
-X- Humillador
Yo sádico –X-
Masoquista
Yo lascivo –X-
Puritano
Yo posesivo –X-
Desprendido
“Indiferente social”
Yo egocéntrico
-X- Sacrificado
“Servil”
Yo indolente
Yo vanidoso
-X- Modesto
“Fals.Humilde
Yo mezquino
-X- “Falso altruista”
Yo pedante
Yo pobre
“Síndrome de carencia”
Yo codicioso
“Materialista”
Yo especulador
Yo usurero
“Ventajoso”
Yo exitista
Yo competitivo
“Falso desapegado”
(“Doy todo, nada merezco”)
Yo violento
Yo resentido –X-
Yo tibio
“Falsa templanza”
Yo crítico –X-
“Falso adulador”
Yo esquizofrénico
Yo paranoico
Yo oligofrénico
Yo impulsivo
“Provocador”
Yo resignado o
Distante
“Represivo”
Yo patético
“Exagerado”
Yo desquiciado
“Descontrolado”
Yo autoritario
Yo inflexible
NEED
Necesidad de trascendencia (Dios)
Necesidad de Conexión Espiritual
Necesidad de afecto o cariño
Necesidad de aprobación o de ser reconocido
Necesidad de aceptación y
comprensión
Necesidad de expresión de identidad










































PRINCIPIO
INTELIGENCIA
VIDA
VERDAD
Voluntad
Conciencia
Salud
Pureza
Dignidad
/Honor
Comprensión
/Seguridad
Armonía
/Gozo
Paz/
Equilibrio
Poder/
Libertad
Entendimiento/Claridad
Vitalidad
Disfrute
Justicia/
Honestidad
(+)Deseo
Egoísta
(-)Cobardía
(-)Miedo
(+)Ansiedad
(-)Tristeza
(+)Euforia
vana
(-)Apatía
(+)Envidia
Ambición
Inutilidad
Impotencia
Incertidumbre
Inseguridad
Culpa
Confusión
Falta de fe
Zozobra
Debilidad
Hipersensib.
Celo
Inquietud
Franqueza fría
Yo dominante
Controlador
Yo Manso
-X-
Intimidador
Yo débil –X-
Implacable
“Temerario”
Yo ganador
Protagónico
-X- Perdedor
“Autocompasivo” o
“Pobre de mí”
Yo héroe
“Falso Protector”
Yo cómodo
Yo derrotista
Yo adicto
Yo rebelde
Yo terco
Yo hiperactivo


Yo inseguro
“Temeroso”
Yo ignorante
Yo distraído
“Desmemoriado
Yo Justificador
“Pretextador” X- Intolerante
Yo fanático
“Ciego moral”
Yo cínico
Yo fracasado
Yo pesimista
Yo inútil
“No sirvo…”
Yo desordenado
Yo compulsivo
“Indeciso”

Yo insensible
“Muerte emocional”
-X-
Susceptible
Yo enfermo
(Débil físico)
Hipocondría
Yo moribundo
Yo sometido
(a curadores
Yo temeroso
(a enfermar
Yo ansioso
Melancólico
Yo agotado
(sin vitalidad)
Yo juzgador
Yo justiciero X-Indiferente
Yo místico
“Falso Gurú”
–X-Separatista
Yo sucio –X-
Maniático
Yo hipócrita
Yo mentiroso
-X- Franco
“Fals. Sincero”
Yo mediocre
Yo esclavista
Yo manipulador
Yo discriminador

Necesidad de control o dominio
Necesidad de alcanzar los sueños
Necesidad de protección
Necesidad de guía u orientación
Necesidad de cuidado
y atención
Necesidad de conocer la verdad
Necesidad de equilibrio y valoración







































Para una mayor comprensión de este Mapa y su uso eficaz como parte del Proceso de Integración Psicológica se recomienda solicitar el Servicio de Orientación Psicoespiritual (Ver "Asesorías" en este blog)