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jueves, 31 de diciembre de 2015

Buena Vibra en Año Nuevo


5 CONSEJOS PARA ARRANCAR EL 2016 CON TODO



Cada fin de año es una oportunidad de cerrar procesos y disponerse a una renovación en todos los sentidos. No permitas que el ajetreo y el movimiento de estas fechas interfieran en aquellas sanas acciones y reflexiones que puedes realizar para poner en orden tu vida y date un tiempo para hacer aquellas  pequeñas tareas y simbólicas que pueden ayudar a tus energías y a tu mente programarte en positivo para comenzar un nuevo año lleno de vitalidad y entusiasmo.
Las siguientes son 5 sugerencias sencillas que pueden ayudarte a ti y a tu familia para que los primeros días del año te recargues de esa buena vibra que tanto necesitamos para emprender un nuevo año con fuerza y motivación:


  1. Renúevate física y energéticamente

Si bien la apariencia no es lo principal, sentirse a gusto con nuestra apariencia como reflejo de aquello que queremos transmitir a los demás, es el primer paso hacia la coherencia. Si queremos comenzar sintiéndonos más armónicos es importante comenzar a expresar todo lo bueno que poseemos en nuestro interior hacia afuera. Haz el cambio físico que necesites realizar. Busca ayudas para mejorar tu salud y tu bienestar. Este comienzo te ayudará a polarizar tus energías positivamente. Puedes complementar este cambio personal con una buena limpieza aúrica, usando los secretos dela naturaleza ( como los elementales de plantas), para descargar aquellas energías negativas autogeneradas en este año y cargarte de luz y vitalidad a través de rituales personales.



  1. 2.      Limpia y ordena tu casa y tus espacios

Con nuestra propia energía limpia y renovada estaremos en mejor disposición para limpiar el pequeño mundo que nos rodea. No esperes a que te alcance el año nuevo con objetos viejos que no usas o con cosas que deseas tirar. Las energías del ambiente también son importantes porque influyen sobre nuestro estado anímico y mental, y el primer paso para que fluya lo positivo es poniendo orden físico en nuestra vida. Luego de ordenar, limpia y reubica los objetos de la forma más práctica que puedas en sintonía con lo que sientes. Deja que tu intuición te guíe. Ayuda a recargar tus espacios con los mismos secretos de la elementoterapia. Los saumerios, y los aromas en incienso o spray son indispensables para esta labor.

  1. 3.      Hazte un Bak Up mental: Deja el pasado atrás

Una vez los espacios físicos y la energía se han despejado, estaremos en disposición para trabajar nuestro mundo interior. La mente y las emociones también necesitan de una limpieza profunda y una manera de hacerlo es realizando la meditación psicológica. Esta meditación especial de fin de año deberá guiarte hacia el recuerdo de los principales eventos y conductas de este año y una sincera reflexión sobre aquello “Que no eres tú” y estás decidido a cambiar. También es preciso que, sin juzgar ni justificarte, realices la sana acción de perdonarte y perdonar. Imaginar que sepultas aquello que no repetirás es la mejor manera de renovarte desde adentro.

  1. 4.      Encuentra un espacio interior con tu Ser

El siguiente paso es generar un pequeño “ritual de paso” en el que busques reconectarte con lo que Eres, tu Ser Sagrado. Esta meditación conectiva tendrá el propósito de recibir aquella luz de tus esferas de conciencia: el Amor, la Inteligencia y la Voluntad que habitan en ti y solo tienes que renovar y percibir. Este espacio interior e íntimo, solo te corresponde a ti planearlo. Una recomendación para que este proceso se dé es buscar un momento y un lugar especial para hacerlo, alejado de interrupciones y en lo posible, en conexión con la naturaleza.

  1. 5.      Reconéctate con la abundancia y planea tus metas.

En todo momento de apertura el Principio Espíritu que se expresa en los seres humanos como Abundancia, es uno de los más importantes, ya que vitaliza todos los procesos que emprendamos. Por eso, es importante conectarse a este rayo naranja, no desde el materialismo vacío –la mera consecución de cosas- , sino desde el “Amor Inteligente”, esa fuerza que nos permite comprender lo que necesitamos desde adentro para realizar los cambios que esperamos. “¿Qué necesito fortalecer en mi Alma?”. La respuesta te dará la pauta para recordar tus sueños y enfocarte hacia metas más concretas en este próximo año. Escribe esas  metas a diario y nutre tu mente y espíritu en adelante con nuevos aprendizajes y poderosas determinaciones.

Desde Contactos de Luz deseamos que puedas tener un comienzo de año lleno de energía positiva y estaremos a tu disposición para apoyar cualquiera de estas actividades de renovación que desees emprender:

·         Consultas canalizadas: Para conocer el estado de tu aura y asesorarte en tu limpieza y potenciación energética.

·         Visitas domiciliarias (En Medellín  y áreas aledañas): Para sondear el estado energético de tus espacios y ofrecerte ayudas de limpieza energética.

·         Asesorías por Skipe: Para darte herramientas psicoespirituales que te ayuden a tu regeneración personal, vencer obstáculos del pasado y apuntalar tu proyecto de vida.

También puedes escribirnos al correo: contactosdeluz@gmail.com, para cualquier pregunta que tengas sobre los temas que manejamos o despejar tus inquietudes.

¡Un enorme abrazo para ti en este nuevo ciclo que comienza!


martes, 27 de enero de 2015

El Propósito de la Vida






Estimada

Me gustaría preguntarle cual considera usted que es el propósito fundamental de la vida.
Algunos dicen que es evolucionar, otras filosofías dicen que estamos en este mundo para ser felices.
¿Cuál es su valiosa opinión?

Muchas gracias
Saludos





Apreciado R.:

Tanto evolucionar como ser felices puede considerarse como propósito de vida ya que no son excluyentes sino equivalentes. Sin importar el reino de la naturaleza al cual se pertenezca provisoriamente, siempre estaremos llamados a ascender a un reino superior, tarde o temprano, y este avance no sería posible si la felicidad, entendida como plenitud, conciencia divina o identificación con lo eterno, no se logra descubrir al interior nuestro. Por eso el camino hacia la felicidad es el mismo camino evolutivo hacia estados cada vez más elevados de Conciencia. Para recorrer este camino estamos viviendo la experiencia humana.

En mis reflexiones personales he considerado como propósitos de vida 3 cosas, es decir, pienso que estamos acá para 3 cosas: Aprender - Servir – Disfrutar.


APRENDER es una acción de crecimiento y cambio permanente, para lo cual la capacidad de asombro y la atención son necesarias. Primero aprendemos a aprender, conociéndonos para manejar nuestros sentidos, nuestras emociones y nuestra mente y evitar ser manejados por ella; luego aprendemos de los demás y de nuestro pasado para poder ver las causas internas de nuestras vivencias y así aventurarnos al aprendizaje más importante de todos, el de Amar para Ser lo que en verdad somos.

Pero ese camino en el cual recibimos aprendizajes, no es posible recorrerse si no damos a los demás lo que aprendemos y lo que vamos siendo.

SERVIR es el acto de compartir y compartirse en la medida de nuestra conciencia. La entrega más noble es entregar a otros las experiencias y saberes que nos han servido a nosotros mismos para tomar conciencia, para crecer y madurar, para superar los conflictos y para despertar el talento que cada uno tiene. Servir es usar dicho talento para construir el bien común. Se aprende sirviendo y se sirve con lo que aprendemos, y en ambos se encuentra como resultado y motivación el Disfrutar.

Y el DISFRUTAR, no es sentir alegría pasajera ni la euforia efímera o agotadora de la vida superficial y cómoda que nos quieren vender. Es más bien, aquel Gozo que solo se alcanza con la paz interior, la serenidad imperturbable del que se llena al dar de sí y se abre al llenarse de los otros y de la vida sin miedos. El Disfrutar es un propósito que pone en equilibrio el Aprender y el Servir, recordándonos que más allá de ellos está la meta final de plenitud humana, la trascendencia a otra realidad mejor. El Disfrutar nos recuerda la belleza de la vida, pues solo se disfruta cuando se agradece y se aprecia cada cosa y se saborea cada instante con el alma despierta; justo en ese presente eterno que nos conecta con Dios.

Gracias por tu pregunta, un abrazo.


viernes, 23 de enero de 2015

La existencia de Dios




Pasando a otro tema. Yo soy católico creo en Dios pero me doy cuenta que cada vez lo conozco menos. O más bien que los hombres lo han tergiversado tanto que la religión es solo una camiseta. Hay peligro espiritual?
Así como creo en el bien creo en el mal.
De todas formas hay secuelas psicológicas, creencias en el subconsciente.




Apreciado consultante:

La dificultad de “conocer a Dios” está en la intención común de los seres humanos de racionalizar el tema espiritual. La principal barrera es intentar definirlo y ubicarlo en un espacio tiempo. Si atendemos a las explicaciones que algunos seres de mayor conciencia han dado a la humanidad, de que Dios, más que una entidad es La Verdad absoluta, el máximo Bien, El Amor pleno, La Luz máxima , La Finalidad última y a la vez la Fuente primera, creo que cualquier definición escapará siempre a nuestra razón. No podemos creer en un Dios, sino sentirlo y vivirlo dentro nuestro para poderlo ver en Todo. En mi experiencia lo he percibido más como “Aquello” que mantiene unidas todas las cosas de la Existencia, y con lo que me hace ser uno con todos. Al mismo tiempo siento que es la fuerza de impulso hacia una versión cada vez mejor de mí misma, puesto que es el anhelo superior en quien deseo fundirme una vez culmine mi tránsito por la aventura de la vida misma. Pero esta es tan solo mi postura y debes encontrar la tuya, tu propia conexión. Para hacerlo no hay fórmulas ni recomendaciones. Tan solo un despertar interno, una recuperación del sentido de la propia vida. Lo único que quizás sea común a nosotros es que vinimos al Mundo a disfrutar de un viaje, a aprender de todo y servir a todo ser. Moverse en estas premisas, creería yo, es haber encontrado a Dios.
En cuanto a la religión… bueno, muchos nos hemos sentido defraudados alguna vez por las formas religiosas, pero considero importante respetar cada camino elegido por nuestro hermano, cada “estación” de su espíritu en su respectivo viaje y la religión siempre ha sido un medio para muchos de satisfacer el impulso devocional hacia ese “Dios” que se esconde en nuestro corazón. Pero el “encuentro con Dios” no pasa por ponerse como dices esa “camiseta”, es un asunto netamente personal, y al mismo tiempo compartido, no desde la creencia común en dogmas o teologías, sino en el servicio y el amor que podemos despertar para ofrecer.
Me llama la atención que preguntes por “el peligro espiritual”. Sinceramente desde mi opinión ambas palabras son excluyentes. El peligro denota miedo, más que riesgo. La espiritualidad es justamente la liberación del miedo. El único peligro que observaría quizás es el de no permitirse vivir y explorar los caminos elegidos, por miedo a “equivocarse” en ellos. Somos seres con libertad de elección y los errores son, a la larga, beneficios, pues enriquecen de experiencias nuestro andar. Así que si a esto te refieres, quizás puedas liberarte de ese temor. Si tu pregunta se refiere a otro asunto te pediría en ese caso me aclares tu pregunta.
Cuando hablas de secuelas psicológicas, tampoco sé bien a que te refieres. Interpreto que quizás estés buscando explicación a la “creencia” humana, dentro determinado dogma religioso, en la “salvación”, como profunda necesidad inconsciente del ser humano de encontrar respuestas o liberación de su propio dolor… La educación misma, aunque no es propiamente una “secuela” tiene mucho que ver también. En todo caso es diferente “creer”, que tener fé como certeza o convicción, basada en la experiencia personal de una verdad interior. En este sentido no se trata de aprendizajes, ni secuelas por necesidades inconscientes, sino de verdadera espiritualidad.

“Me gustaría pasar por esta existencia haciendo bien. Pero pienso que para hacer el bien hay que empezar por uno mismo. De ahí mi interés por este tema. Gracias por su atención”

Gracias por escribirnos. No te desanimes en tu búsqueda y sigue trabajando en ti mismo.
Un abrazo



martes, 20 de enero de 2015

Preguntas Trascendentales



Petición de canalización:

Quisiera saber quién era, quien soy.
Cuál es la verdad de todo, quién la tiene.
Qué me espera en este grupo.
Qué dones podría tener.
Cómo superar la adversidad.
¿Estoy o voy por el camino correcto?
¿Cuáles seres de luz pueden ayudarnos y de qué forma?
Las incorporaciones de espíritus, ¿son confiables? o son manipuladas por el tal Jehová y sus aliados?
Quienes son salvos y hacia dónde vamos todos
¿Tiene futuro la humanidad?
¿Venimos de alguna galaxia?

GRACIAS
Omar



Buenas noches Omar:

Algunas de sus preguntas no requieren de una sesión canalizada ya que son cuestionamientos muy generales que todos nos hacemos en algún momento. Si me permite nuestro consejo le daré mi opinión sobre ciertos aspectos:

QUIENES SOMOS: Aunque saber esto es quizás la cuestión más importante a resolver en la vida, la respuesta más certera solo la encontrará dentro de usted. Si hablamos en términos filosóficos, todos los seres humanos mortales pertenecemos al Reino Humano pero en un estado de bloqueo evolutivo, a menos que podamos encauzarnos hacia nuestra naturaleza real, la del Alma y no la de los Roles psicológicos que en la mayoría de las personas dominan. Quizás tenga curiosidad por saber como fué su "personalidad" en otras vidas, pero esto nunca le dirá quien ES y ha sido siempre: Su Alma con sus talentos y Esferas de Conciencia únicos, que solo a usted le corresponde descubrir.

LA VERDAD: Es una palabra poderosa y es en realidad un Principio Universal (Un rostro del Absoluto) que en el Alma se manifiesta como Pureza, lo que significa que solo en estado puro podremos acercarnos paulatinamente a ella. Nosotros tan solo somos buscadores de la Verdad. Exponemos los descubrimientos, comprensiones e intuiciones que más se acercan a ella a nuestro parecer, por lo tanto cada tema que desarrollamos es tan solo nuestra "verdad" relativa de la realidad. ESTO ES LO QUE PUEDE ESPERAR DE ESTE GRUPO. Todas las personas, al igual que nosotros, están en posibilidades de acercarse a ella a través de sus propias investigaciones, reflexiones e introspecciones. Igualmente le sugerimos que busque su verdad y su camino dentro de usted mismo.

Si desea saber más sobre nuestros principios y forma de trabajo puede leer los artículos "Quienes somos" y la etiqueta "Propósito":

NUESTROS DONES: Conocer sus talentos es un trabajo personal de autoconocimiento. En las etiquetas de Autoayuda y Psicología trascendental podrá encontrar artículos que puedan inspirarlo a seguir este proceso de descubrirse. Una canalización para preguntarle al Yo superior los dones es como utilizar un teléfono para hablar con su esposa cuando la tiene frente a usted. Le sugerimos que comience este trabajo consigo mismo observando sus motivaciones, sus logros y habilidades y si lo que busca son "facultades psíquicas", todos las tenemos, a veces están "dormidas" y se necesita, para acceder a ellas, aprender primero a ser coherentes y responsables con lo que somos ahora y con nuestra vida.

SUPERAR LA ADVERSIDAD: Para ello se requiere limpiar nuestro Ego de los falsos yoes psicológicos o roles que nos gobiernan. También es de ayuda liberarnos de los fantasmas o engramas que se han instalado en nuestro inconsciente debido a traumas del pasado, así como mantener nuestra energía en una vibración más armónica a través de pensamientos y emociones positivas, actividades que nos permitan disfrutar lo que hacemos y si se requiere, limpiezas energéticas o trabajos de luz que nos apuntalen. Lo importante es comprender que toda adversidad trae en sí misma la respuesta o solución, y son pruebas de la vida a confrontar, que, más allá del dolor que generan, son consecuencias de nuestros actos pasados (aunque no los recordemos) y es necesario afrontarlos con valor y responsabilidad, haciendo lo correcto en adelante, lo que nos corresponde y aceptando lo que no está en nuestras manos cambiar.

EL CAMINO CORRECTO: Mientras sintamos que nuestro nivel de conciencia aumenta, que cada día descubrimos verdades más acertadas que las anteriores, que nuestra actitud positiva y nuestra coherencia está más presente, podemos estar seguros que estamos encaminados hacia un progreso espiritual. Ese camino hacia el encuentro con nuestro propio Ser es el más importante de todos. Todos los demás son medios para esto, caminos que nos pueden acercar o alejar y en esa medida deben ser sopesados como prioritarios o no en nuestra vida. El camino correcto, es un camino ético, noble y liberado de mentiras y autoengaños. Es aquel sendero donde nos sentimos a gusto y en paz con nosotros mismos.

LOS GUÍAS O SERES DE LUZ: Todos somos "Seres de Luz" en Esencia al poseer esa Chispa de la Divinidad. Pero si se refiere a aquellos seres que van adelante del sendero y nos orientan, existen muchos detrás de grandes libros, de grandes obras y proyectos humanos, maestros del pasado y del presente también. Es cuestión de buscarlos y verlos. Estos hombres y mujeres de carne y hueso, o que han trascendido, son nuestros primeros guías. Los segundos son aquellos que algunas veces pueden hablarnos al "oído del alma" y darnos señales sobre a quién seguir, sobre qué emprender, o sobre que decir o comunicar a otros. Muchos tienen sus oídos cerrados, porque no creen en su existencia, otros pueden incluso verlos... Usted puede elegir cualquiera de ellos, y lo importante es diferenciarlos de aquellas voces que estimulan emociones densas, que interrumpen nuestra paz, que nos confunden o que nos llevan a engañarnos a nosotros mismos. Agudice su vista y su oído...  los encontrará.

EL FUTURO DE LA HUMANIDAD: Estamos creándolo en este momento presente, con la suma de todas las acciones humanas. Los despiertos llegarán a despertar a muchos más. Los activos a agrandar los círculos de quienes están dispuestos a no esperar sentados el futuro. Y los dormidos seguramente recogerán la manzana podrida que les caiga en la cabeza, el fruto de sus actos y de sus indiferencias. ¿Podemos hablar de un futuro "uniforme" para todos? No lo lo creo. Pero en la vida del planeta y del Universo hay ciclos que terminan, momentos cruciales donde la cosecha debe por fin ser recogida y es allí donde los frutos de las almas maduras podrán convertirse en el vino sagrado de la eternidad: LOS SALVOS mencionados por las religiones, quienes seguramente no pertenecerán a ninguna de estas, porque la evolución de conciencia, el ascender a otro Reino o la purificación del Alma no admite odios y separatismos, ni soberbias por tener la razón sobre Dios, ni dogmatismo alguno. El futuro no está escrito. Está en cada hombre de acuerdo a sus obras. Y es el peso de las mayorías lo que llevará a la muerte de muchos y la regeneración planetaria, o a la restauración colectiva que ofrezca nuevas oportunidades a esta subreino humano mortal.

NUESTRO ORIGEN: Nuestro sistema es parte de una Galaxia mayor y todos pertenecemos a ella. Nuestros Espíritus son rayos de luz procedentes del Absoluto. Nuestras Almas, la más bella creación de nuestro Logos planetario. Nuestros cuerpos físicos el hermoso resultado de la evolución de las formas gestadas por nuestra Madre Tierra, a pesar de las omisiones traviesas de un hermano inmortal. ¿De dónde somos? Del suelo que pisamos, de la luz que recibimos, de la energía que está en todas las cosas. ¿No es acaso suficiente con sabernos hijos de la Tierra y del Cielo? (¿A dónde quisiéramos huír?)

Nosotros no incorporamos espíritus. Esto no es posible desde nuestra perspectiva. Hay seres que son mediums de incorporación porque permiten que una entidad desencarnada (su Alma) tome posesión de sus cuerpos. -Esto no lo hacemos nosotros. La canalización telepática es un asunto diferente de lo cual puedes conocer en la etiqueta "Canalizar"

Por otro lado sí existen canalizaciones manipuladas a través de psicotrónica como el caso de muchos contactados extraterrestres. También pueden haber errores de canalización porque ningún humano mortal es infalible, lo cual es en general manipulaciones de los propios roles del ego del canalizador. Por eso todo dato canalizado debe evaluarse a la luz de la experiencia comprobada y personal de cada consultante y a la investigación científica.

Gracias por tus preguntas.


martes, 6 de enero de 2015

La Depuración del Ego




La Integración Psicológica es la tarea que cada individuo debe realizar de alinear su personalidad o Ego o Personalidad Real a la naturaleza de su Alma inspirado por la Luz Espiritual. Para lograr esto, la Catarsis o Depuración del Ego representa la primera y más esencial de las fases a aplicar de manera que se logre el trabajo de diluir aquello que no es El Alma, es decir, el “No-Yo” del que se habla en los textos orientales, conformado por las máscaras o yoes del ego. La liberación de estos parásitos conlleva al logro de producir la integridad del Ser, la unificación de nuestra Identidad o Conciencia diferenciada, con nuestro propósito trascendente de volver al sendero evolutivo.
El término “catarsis” viene de raíces griegas cuyo significado es “puro” o purificación y fue adoptado por el pueblo cátaro, del cual deriva su nombre. Los cátaros eran reconocidos por sus prácticas enfocadas a la catarsis, costumbres de purificación que no solo estaban relacionadas con el mantenimiento del cuerpo físico sino también de la depuración del Alma.
El trabajo de Catarsis o Depuración del Ego del que hemos hablado en otros artículos, y que también otros autores como Gabriel Silva*, explican ampliamente, se centra en la Observación, Regulación y Superación de las emociones básicas densas que obstaculizan nuestro acceso a nuestro Verdadero Ser expresado en nuestra Alma y sus Esferas de Conciencia. Para comenzar a identificar nuestro mundo emocional y purificarlo, es necesario entrenar nuestra mente operativa o concreta y ponerla al servicio del autocontrol emocional, para, posteriormente, ser capaces de retroalimentar positivamente nuestros pensamientos y dirigir nuestra atención hacia lo más elevado de nuestra naturaleza humana (Ver artículos en la etiqueta “Meditación” de este blog).

A continuación proponemos para la Depuración, como primera parte del proceso de Integración, los siguientes pasos:

1.     
  “Aprender a verse”: Que es el desarrollo de la atención como facultad mental puesta al servicio de la Autobservación de nuestras acciones cotidianas, de manera que podamos detectar nuestras emociones, vernos actuar los respectivos roles o “personajes” que interpretamos y, al reconocerlos, aprender a conocernos. El autoconocimiento por lo tanto es el paso inicial para descubrir de qué manera estamos siendo dominados por dichos impulsos, muchos de ellos automatizados a fuerza de hábitos o costumbres arraigadas, aprendidas o reprimidas que salen de la memoria inconsciente de manera abrupta cuando son estimulados a través del dolor. Este ejercicio inicial se realiza primero con una meditación intelectual o racional (Fases 1 y 2 de la Meditación Psicológica –Ver artículos de meditación en el blog-), la cual es el estado de conciencia básico en el cual centramos la mirada, fría y objetiva, en nuestros patrones de conducta sin juzgarlos ni justificarlos, sino que, a lo sumo, comprendiendo desapasionadamente (análisis, razonamiento y aceptación)  las causas o razones ocultas que se encuentran detrás de nuestras acciones negativas. Cuando una emoción emerge, empezamos a entrenarnos en la autoobservación, tomando dicha emoción como una “señal”, un indicador sincero y transparente que nos permitirá conocer el “yo” que nos domina en el acto. En esta primera fase permitimos que las emociones se expresen y no intervenimos, ya que solo es un proceso de reconocimiento y asimilación, auxiliados por nuestra Inteligencia Divina.

2.     
  “Aprender a detenerse”: En este paso comenzamos a actuar (aplicación catártica), movidos por la Voluntad del Alma hacia el Autodominio de las emociones que aprendimos a reconocer en las distintas situaciones. Cuando una emoción presenta cierto patrón de aparición, nuestro estado de alerta desarrollado nos permitirá detenernos antes de su expresión. Este segundo nivel de Conciencia nos exige por lo tanto un mayor esfuerzo y concentración para lo cual la Meditación Psicológica (en su fase 2 y 3) es muy necesaria, acompañada de ciertos ejercicios o métodos que mejoren el autocontrol, promuevan cierto nivel de serenidad y claridad mental mínima y estabilicen la energía física –sugerencias que se brindarán de acuerdo a las características propias de cada consultante, ya que sin estos elementos podemos caer presos de reacciones imprevisibles. Vale la pena presentar el siguiente párrafo del libro “La Biblia III” donde claramente el autor explica la clave de la Catarsis:

La técnica clave es así: El Yo Psicológico no debe ser asociado con otro. Debe ser observado sin permitirle hacer uso de la aplicación de nuestra voluntad. No hay que dejarlo actuar. Pero tampoco hay que dejar que se oculte ni buscar pensar en otra cosa. Si lo dejamos hacer, lo nutrimos; si huimos de él nos atacará con más fuerza. Así que hay que enfrentarlo (esto es ser francos con nosotros mismos), observarlo y diferenciarlo diciéndonos a nosotros mismos: "Eso no soy Yo. Eso es un programa erróneo de mi cuerpo emocional. No debo dejarlo actuar ni dejar de mirarlo". No hay que perder oportunidad de observarlo. Cuando la Conciencia del Yo Verdadero observa al Yo Psicológico, hace el mismo efecto que el sol sobre las raíces de una cizaña desenterrada. No le dejamos semillar, aunque semillas quedan y volverán a brotar... Cada vez con menos fuerza, hasta extinguirse para siempre. Es muy importante no dejarlo actuar, pues si dejamos que se salga con la suya, es como darle las armas al enemigo. Si se sale con la suya, le dejamos parasitar nuestra Voluntad. Pero si dejamos de mirarle y –buscando sentirnos bien- tratamos de pensar en otra cosa, será como darle la espalda al peor enemigo, y atacará en cuanto nos descuidemos.”

Además, cuando nos proporcionamos satisfacción personal, descanso adecuado y promovemos hábitos físicos y mentales sanos (alimentación adecuada, lecturas sanas, relaciones personales empáticas, actividades estimulantes y contemplativas como el arte, etc), este paso puede llevarse con mayor éxito, pues el estado de alerta mejorará gracias a la energía positiva que nos propiciemos.
Por otro lado, no debe confundirse el detener la emoción emergente o el drama protagonizado por el falso yo, con la represión, ya que esta implica una distracción que los oculta temporalmente o el posicionamiento de un rol de hipocresía. En ciertos momentos donde la fuerza de la emoción negativa es muy fuerte conviene permitir su expresión de manera moderada sin perder del todo la conciencia a causa del dolor emocional, buscando el silencio como estrategia de aislamiento o aplacamiento temporal; pero cuando el silencio es usado a modo de agresión o es tomado por otros como provocación, usar una máscara provisional (hipocresía) será preferible a permitir la salida de emociones como el odio o la ira ciega. Estos últimos son los primeros que deben ser erradicados de manera absoluta, siguiendo en su orden aquellos derivados del miedo y finalmente los vicios, de los cuales discernimos aquellos deseos que si pueden sernos útiles. Una vez vencidos los impulsos violentos más primarios, podremos combatir su otra cara -el “yo hipócrita”-, observándolo y no dejándolo expresarse, ayudándonos del arte de la asertividad: decir al otro solo lo necesario, verdadero y positivo, en el momento adecuado y de la manera correcta, con respeto y serenidad, de acuerdo a la naturaleza de nuestra relación.

Esta serie de pasos son, por lo tanto, un proceso a veces lento, en el que solo el tiempo y la constancia, nos entrenarán debidamente para que al final podamos experimentar el último de los falsos yoes: el “Yo Vacío”, caracterizado por la sensación de “no sentirse” o “estar a la deriva”, momento en el cual dirigimos la mirada a nuestro Ser Espiritual para que la luz ocupe este aparente espacio del Alma.

3.      
“Aprender a liberarse”: Todo el proceso antes descrito no es lineal ni homogéneo, razón por la cual es posible que a lo largo de toda nuestra vida, resurjan emociones que creímos vencer o aparezcan nuevas emociones que antes no experimentábamos. Suele ocurrir, por ejemplo, que luego de vencer estados depresivos, una persona descubre dentro de sí a un “tirano” o “violento”, o a un orgulloso enmascarado detrás de un rol de superioridad; o logre ver un “Síndrome de Gurú”, que lo hace creerse mejor persona que el resto de la humanidad… Esto implica que la atención nunca debe de estar ausente y tengamos el deber moral de Autovigilarnos permanentemente.

Con la experiencia adquirida por la práctica también estaremos más habilitados para dar los primeros pasos hacia la segunda parte del trabajo de Integración que consiste en ir acercándonos, en esos momentos de serenidad, silencio y “vacío” a esos Sentimientos que aspiramos a vivenciar, visualizándolos como un ejercicio de “polarización”, en el cual, al detectar anticipadamente una emoción negativa y lograr frenarla, nos auxiliamos de la mente para realizar una visualización del sentimiento correspondiente o faltante en determinada circunstancia, guiándonos con el Mapa Psicoespiritual que puedes encontrar en este blog (Ver etiqueta “Esferas de Conciencia” o “Roles”) Se trata de buscar la asistencia de la Luz-color más útil en cada situación de manera que podamos invertir la emoción emergente, aumentando nuestra vibración. Con esto logramos re-identificarnos con nuestra Alma, recordar nuestro propósito superior, previniendo con más fuerza las dramatizaciones del ego inferior. Sin embargo este ejercicio (Meditación conectiva) solo debe realizarse en momentos breves y precisos sin pretender canalizar los rayos de manera continuada a menos que sintamos la seguridad de haber aprendido a dominar nuestras emociones. Las canalizaciones de los Rayos o Esferas Superiores de Conciencia, de manera continua, así como la posterior práctica de la Meditación Trascendental se realizará plenamente en las siguientes fases de la Integración, para evitar nutrir, por falta de preparación, los parásitos que puedan persistir en nosotros.

*Gabriel Silva en su libro “Catarsis Cátara”, realiza una ampliación de este proceso de depuración haciendo mención a los diferentes roles del ego o “demonios psicológicos” que deben vencerse en el proceso y brindando algunas pautas y sugerencias para realizar este arduo proceso. Nuestra recomendación, además de hacerse a la lectura seria de este libro, es fortalecerse previamente en el autodominio mental mediante la práctica de la meditación de primer nivel.


Para todos los que quieran iniciar un proceso de Catarsis y desean un apoyo continuado en su proceso, y además quieran recibir información de otras fuentes complementarias para el desarrollo de la meditación en todos sus niveles y otras prácticas que ayudan a la Integración Psicológica, pueden solicitar la Orientación Psicoespiritual (Ver encabezado del blog). Aclaramos que en ningún momento esta orientación pretende enseñar a realizar la Catarsis como tal –mostrar al consultante sus roles-, sino brindar herramientas y acompañamiento para que él mismo pueda combatir en su guerra interior, ya que el proceso catártico es personal e intransferible.

sábado, 3 de enero de 2015

La búsqueda de pareja




Para muchas personas, la búsqueda de una pareja tiene un carácter básico y primordial y suelen darle un valor muy elevado dentro de sus metas personales, lo cual es comprensible cuando aquello que pretenden, de manera consciente o inconsciente, es repetir un modelo familiar donde los padres han sido unidos y han tenido una relación basada en la expresión del afecto y el respeto mutuos, o por el contrario buscan vivir una experiencia opuesta a la desunión y al maltrato del cual fueron testigos en la infancia.
Sin embargo, más allá de ser una búsqueda noble y sana, es importante diferenciar hasta qué punto dicha búsqueda se puede convertir en una "necesidad inmovilizante" que limita el flujo de la vida cotidiana o bloquee la propia autorealización y "felicidad" que en el fondo se busca.
Cuando cualquier meta, se convierte en una necesidad apremiante, poniéndose por encima de todos los demás aspectos de la vida personal (otras relaciones afectivas - compañeros, amigos, familia-, crecimiento personal, desarrollo de talentos y otras actividades que complementan el proyecto de vida), se corre el riesgo de caer en una obsesión en vez de ser una sana posibilidad que venga a nuestra vida como resultado natural de nuestro bienestar interior.
La obsesión se diferencia de una búsqueda sana, en que la primera genera perturbación, tristeza y vacío cuando aquello que se desea no está presente, al punto de generar una fijación mental y afectar negativamente los demás aspectos de la vida. Es común experimentar esto cuando la autoestima se ve afectada por la vivencia de momentos de soledad o pérdida (en la infancia o la adultez) o por una separación de pareja; sin embargo algunas personas logran superar estas vivencias aprendiendo de ellas y adquiriendo experiencia, no para desconfiar en adelante de nuevas relaciones, sino para evitar caer en la dependencia emocional que muchas personas experimentan, como resultado de su miedo a ser abandonadas o a no recibir el afecto que esperan. Esta actitud positiva de aprender de la experiencia puede fortalecer el Alma ya que permite la autovaloración y el amor hacia sí mismo, más allá de que se tenga o no compañía.
Desafortunadamente esta actitud no es la más elegida entre las personas y la tendencia generalizada es a conservar las heridas de viejas relaciones que terminan sumándose o proyectándose sobre nuevas relaciones de pareja, o enclaustrando los sentimientos hasta tal punto que se prefiere “estar solo que mal acompañado”.
Por eso es importante visualizar la relación de pareja como un aspecto importante y benéfico más no totalmente indispensable,  en el desarrollo personal e intransferible de la autorealización. Cuando digo "intransferible", me refiero a que la felicidad, tal como denominamos a este estado de equilibrio y bienestar personal, no debe estar condicionado por nadie fuera de sí mismo. De hecho, no es a través de búsquedas como la pareja, el "éxito" profesional, la satisfacción material, la vida dedicada al placer, entre muchas otras, lo que determinan la felicidad; sino más bien que éstas cosas surgen y se disfrutan en la medida en que cada persona decide y es consciente de la felicidad que YA lo alberga, como estado de conciencia superior, como plenitud interna o como conexión espiritual verdadera -hay muchas maneras de verlo-. Este estado, no llega bajo ninguna forma específica ni dentro de un tiempo límite o situación particular, sino que se "despierta" en el aquí y el ahora, o por momentos se percibe o se  deja de percibir de acuerdo al avance  propio en el desarrollo evolutivo.
La sociedad en general suele etiquetar la felicidad con búsquedas externas. Esto explica porque a menudo, personas maduras y sin pareja suelen recibir comentarios negativos de sus compañeros o amigos, surgidos del dogmatismo y las falsas creencias que tienen sobre la “soltería” en personas por encima de los 30 o 40 años. Dichos comentarios o burlas de mal gusto pueden afectar a los solteros de acuerdo a su nivel de autoestima y la forma de responder a ellos muestra mucho acerca de nuestras máscaras y roles. Mientras que unos expresan abiertamente estados depresivos ante tales comentarios o presiones, otros pueden resguardarse en sí mismo con evasivas o indiferencia que no es precisamente producto de su seguridad sino lo contrario, una simple necesidad de aparentar firmeza (un Yo autosuficiente), necesidad que solo oculta emociones de orgullo como opuesto equivalente a la pena o tristeza interior que tal situación le genera en lo profundo a la persona.  Ambas actitudes se nutren de un miedo al futuro, a ese “no poder encontrar su media naranja”.



Una persona soltera puede sentirse con verdadera seguridad y confianza en sí misma, si se siente agradecida plenamente con la vida, con esa serenidad que le permite recibir a manos llenas lo que el futuro le traerá sin condicionarse por el hecho de no tener una pareja. Una persona con tal seguridad no solo hace caso omiso a las voces sociales que lo estigmatizan sino que además sabe dominar sus propias voces interiores capaces de generarle ansiedad por la expectativa de una pareja, pues entiende que dicho deseo solo es una posibilidad - una puerta abierta de experiencias positivas-, y no un pilar limitante sobre el cual pretende sostener toda su presente vida.
Esta es la razón por la cual sugerimos darle una mirada distinta a esta búsqueda, empezando a trabajar más sobre la propia seguridad personal y un mejoramiento del magnetismo personal, bien sea por medio de ayudas externas -como los trabajos energéticos que pueden acelerar este proceso- o por el esfuerzo personal de centrarse en todas aquellas cosas que se disfrutan y se aman apasionadamente y elevan la vibración áurica. Sentirse bien consigo mismo y disfrutar de la vida son el mejor atrayente de pareja que se puede encontrar.
Pero mientras las personas sigan en un estado de duda, miedo, decepción, autocompasión por estar solas; mientras sigan viendo la soledad no como ese momento exclusivo para sí mismas, que las motiven a emprender aquello que desean realizar para sí, entonces continuarán repeliendo o asustando a esas personas que pueden convertirse en una pareja estable para ellas. Cuando mentalmente se desapeguen de la idea obsesiva de tener pareja y se abran a la posibilidad de complementarse primero internamente, esa pareja aparecerá como añadidura perfecta, como una experiencia más en todo lo que implica Vivir.



La vida no se puede reducir a la espera de un príncipe azul, no importa la edad que se tenga. La meta de este camino evolutivo, si bien se facilita con una relación de pareja sana y estable, no se ve impedida si, aún estando solos, se procura hacer lo más importante: mejorar y crecer de manera individual, venciendo todas las trabas psicológicas que la mayoría de los humanos tenemos. No sirve de mucho buscar una pareja cuando uno mismo es un detonante negativo de futuras rupturas y conflictos por falta de esta depuración personal.
Es también importante aceptar y reconocer que el nivel de exigencia con respecto a la pareja puede ser a veces muy alto (idealización) cuando se tiene este deseo tan arraigado. Si bien es importante el valorarse y no caer en relaciones enfermizas, también se debe reconocer que en un conflicto de pareja siempre participan dos y es muy importante entender qué parte del propio carácter y conductas han sido los atractores de situaciones de deterioro dentro de una relación pasada. Amar implica un esfuerzo consciente de admitir los defectos, carencias, traumas y todo el bagaje de experiencias que se tienen y que puede tener la pareja: Sus vicios, costumbres y sus propios parásitos emocionales son transferidos a nuestra aura de manera energética, y si el amor es firme y fuerte, gracias al carácter sano de uno mismo, se podrá sobrellevar o superar estas trabas y en general todo conflicto, mejorando en consecuencia el nivel de amor. Y esto es algo que requiere tener los pies sobre la tierra, autoconocimiento y una gran dosis de paciencia.



Todo lo anterior explica la vital importancia de la Integración psicológica, como una vía que puede hacer de cada persona un ser coherente, centrado y seguro, capaz de proyectar lo mejor de sí mismo y convertirse en un candidato potencial hacia una vida en pareja estable y enriquecedora. Sin duda, todo trabajo que logre armonizar energética y psicológicamente a una persona se verá reflejado en esa actitud abierta que le facilite tal encuentro, siempre como un propósito sano –y no limitante-; además de ser un medio ideal de autoconocimiento y de desarrollo evolutivo integral.

Solicita tu Orientación Psicoespiritual contactándote conmigo a este correo: contactosdeluz@gmail.com

sábado, 27 de diciembre de 2014

Felicidad y Autorealización


Asesoría brindada en el 2010



Hola C.,

Gracias por abrirte a nosotros y contarnos tu vida. He tomado algunas de tus palabras para darte mi opinión y tratar de ayudarte desde lo que hacemos.
Me di cuenta según lo que me escribes en que has resaltado que no eres una persona feliz y estás insatisfecha con tu vida. Lo que en mi parecer es el núcleo del asunto. Dices que "No soy una persona feliz, no me siento a gusto con lo que hago, y siento como si esta no fuera mi vida… no se cómo explicarlo pero así me siento". No es necesario que expliques porque sabemos lo que se siente. Sin embargo, desde nuestra experiencia hemos aprendido que aquello que nos hace "felices" tiene que ver mucho con la actitud que decidimos tener frente a la vida y todo lo que se nos presenta. Ser feliz es un estado natural, que nosotros sepultamos en la tierra cuando estamos ciegos y somos incapaces de ver las cosas buenas. Nada es totalmente malo... pero entiendo tu estado y para comenzar a sentirte mejor, debes empezar por confiar en que dentro de ti existe el poder de cambiar las cosas. Las cosas que te han ocurrido a ti y a tu familia, todo lo que tienes afuera de ti, aquello que deseas (estudio, dinero, etc.) no deben ser la razón de tu felicidad o infelicidad. Una cosa es alegrarte o estar triste... eso son emociones que van y vienen, porque los problemas siempre existirán. La felicidad va más allá de los problemas, es la simple gratitud interna por lo que tenemos y por lo que somos. Y solo falta que empieces a descubrir lo hermosa que eres por dentro solo por el hecho de ser un ser humano, una alma que busca y si deseas un Ser de luz - o hijo de Dios como lo dicen en las religiones-. Ante todo aprende a apreciar cuantas cosas se te han dado para vivir, desde la maravilla de tu cuerpo físico, hasta la posibilidad de crear con tus manos, con tus pensamientos; así como la posibilidad de sentir lo que elijas. Muchos de nuestros pensamientos y emociones son elecciones nuestras. Si decides elegir sentirte abrumada por lo que te ocurre verás todo de manera oscura, pero si decides ver lo que has logrado y lo que tienes para darte y dar a otros, todo cambiará. Las cosas se ven con los lentes que te pongas. Infinidad de personas han vivido situaciones más terribles y angustiosas, y algunas de ellas no se han rendido y otras han salido adelante solo por esto: creen en sí mismas, creen que la vida no "golpea", sino que les enseña a ser fuertes. La felicidad es un estado interior al que puedes acceder si lo decides así, si decides cambiar tu manera de ver las cosas y cambiar primero por dentro para que lo de afuera mejore también.
Hemos visto que esta manera de ver la vida, como a la mayoría de nosotros nos ha sucedido, viene en parte por la educación que traemos de nuestros padres y familiares. Por ejemplo tú dices que a tu familia "como que el dinero no les rinde y cuando las cosas van bien algo pasa y sale todo mal". En la mayoría de las personas y familias enteras, existen muchos complejos que se heredan. Uno de ellos es el complejo de "carencia". Siempre pensamos en función de lo que "hace falta" y no en lo que ya tenemos. La mejor manera de lograr salir de un estado de pobreza es no creerse pobre. Cuando nos creemos sin nada, solo atraemos pérdidas. Las cosas que tenemos son el resultado de nuestras creencias y pensamientos, nuestro pensamiento atrae las cosas, y a menudo es más fuerte el pensamiento que justifica el miedo que aquel que apoya nuestra sensación interna de paz, aceptación y gratitud. Cuando deseamos algo, por lo general lo sentimos desde el miedo a no tenerlo. Es el miedo el que hace que el dinero se esfume, que los planes no salgan, que el trabajo se pierda, que más necesidades aparezcan. Es difícil cambiar esta manera de pensar, pues nos educaron para tener miedo de ser "pobres" y no tener como vivir. Pero cuando abres los ojos y dejas que tus capacidades se brinden a los otros, te das cuenta que no es tan difícil "sobrevivir" y que más importante que preocuparse por el pan físico y la ropa nueva, es aprender a vivir con los demás y para los demás. Sólo de esta manera la vida retribuye de manera abundante satisfaciendo nuestras necesidades.
Una de las cosas que desafortunadamente tienes bloqueada es justamente tu capacidad de socialización, tan importante para mostrar tus capacidades y darte a los demás como te acabo de decir. Dices que "en la escuela era muy difícil, tenía que adaptarme a las personas nuevas y como yo nunca he sido una persona que haga amistades pronto, pues fue muy difícil."... "cuando a mí me preguntaban algo no sabía que contestar… es que a mí cuando hablo con otras personas como que no se qué decirles; es como si mi mente se pusiera en blanco. Tal vez por eso no tuve amigos."... "soy muy tímida" y más adelante dices: "Hay días que me pongo a pensar: por qué la vida es así"... "ni sé que realmente quiero… ni sé cómo manejar mi vida ni a qué rumbo voy."



Según lo que me contaste de tu infancia con tu abuela, es evidente que se crearon también grabaciones inconscientes y no te enseñaron a quererte a ti misma. Desde que te negaron la posibilidad de socializarte generaron esa timidez e inseguridad propia de quien no sabe cómo intercambiar con otros. Esta barrera debes romperla, es lo primero que debes hacer si deseas salir adelante, pues el encierro en uno mismo te hundirá en estados cada vez más pasivos y probablemente te conduzca a depresiones mayores. La base para lograr esto es convencerte a ti misma de que eres una persona tan valiosa como cualquiera, sumamente importante para los que te rodean, sin caer en la superioridad. Si estás en el mundo es porque eres única, y la mezcla de tus talentos son necesarios para cualquiera que te conozca, pues de todas las personas se aprende. Para poder adquirir esa seguridad en ti misma, trata todos los días de descubrirte y conocerte. Reconoce las cosas positivas que tienes y muéstralas al mundo. Piensa en las cosas que te interesan, analiza por qué sueñas con ciertas cosas, qué te atrae, qué te apasiona por qué cosas estarías dispuesta a jugarte la vida y establece metas concretas. Es lindo soñar para motivarnos a nosotros mismos, pero mejor aún es ponerse metas reales e intentar cumplirlas: por ejemplo, realizar un estudio determinado o terminarlo bien (aprender inglés es una base importante para ti según lo que veo), buscar un empleo mejor o sacarle provecho al que tienes por más sencillo que sea, mejorar las relaciones familiares, y en especial conseguir amigos y contactos que te favorezcan. Es importante aprender a expresar tus ideas y sentimientos. Tú dices que "mis papás ni mis hermanas me vieron llorar nunca, a veces me miraban triste y me preguntaban y yo les decía que no tenía nada. Nunca les dije nada porque yo pensaba que me iban a decir que estaba loca o algo así". La represión solo te lleva a dos caminos: la frustración y con el tiempo a la violencia o autoagresión. Es vital que compartas tus cosas con personas de confianza, que te abras para que descargues tus conflictos. Tu larga carta es una muestra de esa necesidad. Por otro lado procura evitar la necesidad de aprobación. Aunque es básico en los humanos sentir deseos de ser valorados y reconocidos, trata de que la opinión ajena no te afecte, trata de vivir de acuerdo a tu criterio y basado en lo que crees. No me refiero a gritarle al mundo que "eres de una manera y que se mueran todos", me refiero a ser indiferente por lo menos ante la crítica y a ser fuerte frente a la amenaza. Levanta la frente en alto y siéntete feliz por lo que eres.
Con respecto a la relación con tu hermana menor dices que "Mi hermana mayor sí le habla, pero como que le guarda rencor por todo lo que ella dijo y porque no nos dijo nada que se iba. Cuando hablamos con ella como que ya no es lo mismo… yo trato de que sea igual que antes pero ya la siento diferente". Es natural sentir recelo frente a alguien que nos ha defraudado, sin embargo si la amas como la hermana que nunca dejará de ser, es posible que con el tiempo estas heridas sanen. El orgullo es la barrera más grande que existe entre un ser humano y otro y la cadena más pesada que nos separa de Dios. Trata de vencer con el tiempo esto y si aún no eres capaz de perdonar, por lo menos evita pagar con mal el "mal". En ese caso sería mejor ser indiferentes y dejar que todo siga su curso sin que el resentimiento nos devore (porque hace más daño el desprecio a quien lo da). Tu hermana menor ya tendrá suficiente con tener que encargarse a tan temprana edad de una menor, a solas y de paso componer su vida como para poner una carga adicional de desprecio. Siempre hay que intentar ayudar más allá de los actos de la gente y se debe empezar por la familia. Cada cual recoge lo que sembró de acuerdo a sus obras. Deja que ella recoja lo suyo y tú intenta sembrar mejor, para que en el futuro encuentres una mano cuando lo necesites.
Cuando reiteras que "No me siento una persona feliz y no creo que mis papás lo sean porque ellos también han sufrido cuando eran niños, ni tampoco lo son mis hermanas pero como a nosotros nunca nos gusta decir nuestros sentimientos preferimos callarlos” pareciera que marcas tu vida con estas palabras, como si fuera un castigo heredado de familia. No lo permitas. Sal del círculo de los malos aprendizajes y la desesperanza y cuando estés mejor contigo misma, intenta influenciarlos, teniendo en cuenta que no podemos cambiar a los demás, pero si podemos hacer mucho por nosotros mismos si nos lo proponemos. 



También dices que "Mi familia no es muy religiosa y a veces yo pensaba que dios no existía, me ponía a mirar el cielo y sentía un gran vacío en el corazón y me preguntaba dónde podía estar dios. "… "leí un libro de ángeles donde se dice que cada uno tenemos un ángel, de ahí empecé a pensar más en dios pero creo que aún no lo he podido encontrar… creo que existe pero como que todavía no estoy cerca de él. Y cuando me pongo triste y pienso que dios existe me animo un poco pero hay veces que no puedo dejar de sentir soledad." La fé es certeza interna de realización, convicción de que las cosas buenas de la vida existen para todos los seres. Pensar así también es una elección, y créeme que solo los que tienen esta verdadera fe son los que salen adelante. Nosotros creemos en El Supremo, en lo Absoluto, en aquella Mente Universal o Fuente de lo que existe, sin importar la religión que lo pregone. Es apenas un asunto de lógica que al observar los milagros de la vida, la transformación de las personas, y la inteligencia de la naturaleza y de cuanto se crea en el mundo, podamos tener la certeza de Dios. Pero lo importante es que empieces a darte cuenta que tú eres un trozo de luz que viene de Èl y buscarlo fuera de ti misma puede hacerte confundir, a menos que aprecies su presencia en todas las cosas bellas, buenas y justas de la vida. Él es Luz Total y mientras andemos en oscuridad interiormente, nos costará sentirlo, a menos que aumentemos nuestra propia luz. Quizás sientas que tu llama sea pequeña y a veces parezca extinguirse, pero siempre está ahí por el solo hecho de haber tenido la oportunidad de vivir y existir. Intenta recobrar esa fe. Por ahora más que hablar con un ángel o creer en lo que te dicen, busca dentro de ti el mensaje que tu conciencia y tu Espíritu te dan, pues te aseguro que ahí está la vía a través de la cual hablamos con Dios. Serena tus emociones primero, levántate en la mañana agradeciendo las nuevas horas que te regalan para vivir, y antes de dormir agradece también lo recibido. Verás que es mucho...y con el tiempo será más a medida que con humildad aceptes lo que tú misma has sembrado. No podemos recordar todo nuestro pasado, pero recuerda bien: nuestro presente es el resultado de lo que alguna vez hicimos y de aquello en lo que creemos. Por eso desde ahora, cree en ti, cree en un mejor mañana y recobra la fe en Dios. Todo dolor es una manera de aprender. Busca aquello que debes aprender y empieza a corregirlo. Verás que cada día podrá ser mejor.

Un abrazo,


Denyse

martes, 23 de diciembre de 2014

Meditación psicológica. Parte 2




Retomando lo que se explicó en la primera parte, en este nivel de meditación debemos comenzar la preparación de la mente aprendiendo a enfocarla con voluntad consciente en objetos externos e internos, mediante ejercicios diversos como los mencionados en el artículo anterior. Una vez tenemos un mediano control de la mente como para centrar nuestra atención en aquello que nos interesa realmente, cuando somos capaces mínimamente de darnos cuenta de nuestra dispersión para recobrar la concentración y de “dejar pasar” las ideas circulares  o fijas que nos perturban para continuar en nuestras simples tareas cotidianas, cuando estamos más conscientes de nuestro Presente como única posibilidad de cambio y vivencia plena y enseñamos a nuestra mente a prestar atención a los detalles de las actividades, al disfrute de los pequeños momentos e incluso, al arte de contemplar la belleza oculta de las cosas que nos rodean; entonces podemos decir que estamos listos para la fase de Observación profunda.

Observación: El arte de verse a sí mismo



Esta fase representa el núcleo de la meditación psicológica, siendo la anterior una preparación como hemos señalado, para aprender progresivamente a vernos en “acción”. Si bien el concentrarnos en una actividad e incluso entrar en ese estado de flujo que mencionan algunos psicólogos actuales, es parte también de ese manejo y liberación mental requerido para llevar a cabo nuestras actividades, la Observación profunda o el desarrollo de la Mente Testigo, es una capacidad que está más relacionada con la Inteligencia emocional, como una habilidad para “vernos desde la tribuna” como espectadores de la película de la vida que nosotros mismos protagonizamos. Esta especie de “desdoble” de conciencia, nos permite visualizar nuestros roles actuando como “papeles protagónicos” en las diferentes escenas de la cotidianidad, nos permite identificar nuestras emociones cuando se desbordan o cuando intentan erupcionar desde nuestro interior hacia el exterior en nuestras relaciones o en nuestra solitaria intimidad, nos ayuda a ver lo que hay atrás del escenario, lo que le sucede al “otro” y que detona en nuestras reacciones, y las necesidades de base o de supervivencia del propio ego de las cuales se sustenta para mantener nuestras conductas.
Adquirir esta habilidad o desarrollarla si la tenemos de manera innata como una capacidad de autoanalizarnos, es escalar hasta un punto de nuestra conciencia desde la cual vemos lo que ocurre “desde afuera” y aprendemos a ver de manera cada vez más clara a esos “personajes internos y sus dramas” como aspectos separados de nuestra verdadera identidad.
Para convertir esta capacidad en un hábito y una disciplina no tenemos que esperar a que surja un conflicto que nos confronte a ver en su peor momento a nuestros roles o demonios en pleno drama, que usualmente nos agarran desprevenidos o cansados y con dificultades de autodominio por falta de este entrenamiento. Es muy importante que diariamente nos preguntemos a nosotros mismos sobre nuestro estado emocional, que tengamos un pequeño plan de acción para cada día y organicemos nuestro tiempo, de manera que podamos estar muy atentos en cada acción a realizar; y también es importante evaluar nuestro día, ya que, aunque no hayan explotado bombas de discusiones o conflictos, los roles siempre están actuando y aprender a detectarlos es la habilidad más importante de esta meditación. Solo de esta manera estaremos más despiertos cuando los conflictos o tensiones aparezcan.
La destrucción de roles y la liberación emocional son en sí mismas la función de la Catarsis o Depuración, para lo cual se requiere una ampliación de este proceso en otros artículos. Pero en esta fase, la meditación psicológica nos lleva a identificar cada uno de los participantes de las comedias o dramas que diariamente vivimos. Más allá de sentir que se lograron los “objetivos” del día, o de que experimentemos placer o satisfacción con nuestras actitudes, con una meditación sincera y analítica, podemos aprender a desenmascarar los demonios ocultos de nuestra psique, e incluso reconocer dos de ellos que suelen enceguecer a la mente, a la hora de ver nuestra conducta con ecuanimidad: El rol de Justificador y el rol de Juzgador. Esta pareja de roles, a la que llamo J.J. a menudo hecha por tierra la claridad con la cual nos observamos a nosotros mismos. Por eso son los primeros que recomiendo observar nítidamente.

EL JUSTIFICADOR

Este personaje aparece cuando al momento de meditar con el propósito de revisar una conducta que hemos considerado inapropiada o estaba cargada de emociones densas, comienza a “decirnos mentalmente” que nuestra acción tenía un “porqué”, que “no teníamos o tenemos otra opción”, que “el otro merecía nuestra respuesta” etc. Es el eterno excusador, el que pone el “pero” al momento de ver fríamente nuestras fallas. Cuando logramos ver este pero y lo acallamos, al menos temporalmente, la meditación puede continuarse con la compañía del sabio y humilde silencio, pues no existe ninguna razón que justifique el nutrir nuestras más aberrantes conductas ni nuestros más oscuros pensamientos y emociones.

EL JUZGADOR

Es la cara opuesta del justificador. Es el que nos incita a la culpa por nuestros “fracasos”. Ciertamente, no es fácil verse a sí mismo, pues todos estamos plagados de defectos y de monstruos internos que estropean nuestro avance espiritual. Pero este demonio suele aprovecharse de la más mínima emoción de pena o tristeza ante la realidad de nuestro mundo interior y alimentada por ella comienza a castigarnos –con voces interiores-, por aquellas cosas que hicimos mal, quizás como una proyección inconsciente de esa autoridad infantil que minaba nuestra estima ante nuestras “fallas”. Detectar este Juzgador es muy importante para frenar el crecimiento del poderoso rol de La Víctima, que suele ser una fuerte causa de nuestro estancamiento y durante una meditación debemos ser lo más claros posibles como para no caer en esta trampa de considerarnos inferiores o “lacras humanas” por poseer roles; no solo porque todos tendríamos que estar en esta guerra interior para crecer, sino especialmente porque el Alma “sabe” que ella no está hecha de estas máscaras, sino que es una identidad iluminada por la Luz de nuestro Ser Divino y puede superar todas estas conductas.
Como podemos ver, la práctica de esta meditación ya nos confronta con un mínimo proceso de catarsis al frenar en seco estos dos roles. Sin  embargo una catarsis completa requiere detener a J.J en todo momento y en cada situación, lo cual es un proceso que exige mucha atención de nuestra parte.


¿Cuándo realizar esta fase de la meditación psicológica?

Cuando se comienza el proceso de autoobservación es recomendable tener un momento específico del día para realizarlo. Personalmente sugiero que antes de iniciarlo se comience con ejercicios de la fase 1 (enfoque mental en un objeto externo o interno) y luego realizar un repaso del día para ver sus comportamientos, por lo que es mucho mejor hacer esto antes de dormir. Es muy común visualizar roles que durante el día no percibimos, emociones que estaban ocultas, pensamientos que eran erráticos u obsesivos. Y cuando esta mera observación se realiza junto con la Catarsis, podemos usar el Rayo Violeta como auxiliar para transmutar lo que encontramos con la visualización.
Si bien la canalización del Rayo Violeta es parte de la Meditación de segundo nivel (Conectiva), una vez adquirimos el conocimiento general de los diferentes niveles de meditación  podemos integrarlos a ambos en una misma sesión para apoyar el proceso de Catarsis, solo con El rayo Violeta y el Blanco. A veces podemos avanzar al Rojo dependiendo de los demonios que hemos combatido. Este tema se ampliará en el tema de la Meditación Conectiva.
Una vez logramos la disciplina de destinar un espacio de tiempo para esta meditación, podemos pasar a la fase 3:

Identificación: “Soy mi Alma, soy lo que Soy”



Esta fase consiste simplemente en lograr practicar la meditación psicológica, no solo durante un momento específico del día, sino durante todas nuestras actividades cotidianas. Para esto recomiendo que en cada espacio de su casa o lugar de trabajo tenga elementos de apoyo donde pueda enfocar la mirada y simplemente detenerse a observarlos para luego centrarse en su interior – por ejemplo un cuadro, un punto en un cuaderno, etc.-. Es importante que nos volvamos cada vez más sensibles para detectar nuestras propias emociones, ya que ellas son la “alarma” que se activa en el momento en que aparecen en escena los roles.
A veces suele ser difícil separar emociones-reacciones, ya que suelen presentarse casi de manera inmediata, en especial si están fortalecidos por engramas. Pero la Observación atenta y permanente nos permitirá ver esta situación, darnos cuenta de los patrones de conducta, es decir, esas reacciones y comportamientos repetitivos bajo las mismas circunstancias, provocaciones o estímulos exteriores. Cuando se realiza junto a la catarsis hay un proceso de frenar tales patrones para lo cual requiere constancia y un hábito de esta meditación. Sin embargo, mientras no iniciamos la Catarsis, esta herramienta de detectar nuestros patrones nos dará una idea de la dificultad que tenemos para aislarnos y vernos a la distancia de las situaciones, evitando la personalización (sentirse atacado) de aquello que sucede o nos dicen; y también nos mostrará cuales son nuestros mayores obstáculos –o mejor, nuestros mayores retos- a superar en nuestro trabajo interior. Para cuando se comience la Depuración psicológica, ya tenemos este avance de vernos claramente sin autoengañarnos y podremos reflexionar y hacer anotaciones sobre estas conductas en este proceso.
El logro más crucial en la práctica de esta meditación al alcanzar esta fase final, es la desidentificación con aquello que no pertenece a nuestra verdadera naturaleza. Empezamos a sentirnos ese Testigo silencioso, esa Fuente de luz y calma que nos permite tener claridad para vernos, para aprender la mejor manera de actuar de acuerdo a cada situación que se presente en el día a día, comenzamos a identificarnos con nuestro Yo íntimo y único que somos y ya no como un loco actor que interpreta múltiples dramas sin sentido y sin dirección alguna. Adquirimos la seguridad de que somos un Alma con cuerpo, pensamientos y emociones, pero no estamos poseídos por ellos, sentimos la mediana libertad de decidir más consciente mente por estos aspectos y no ser esclavo de nuestra reactividad.
Mientras no se haga Catarsis siempre seremos meros espectadores de todos estos personajes y estaremos a expensas de situaciones emocionales agitadas. Pero con la mera práctica de esta meditación, sabremos que no somos esas emociones, lo cual es fundamental para fortalecernos y avanzar en las demás prácticas de Integración (Catarsis, Meditación II o Conexión, Purificación de Chakras, Tantra, Yoga) que en su momento procuraremos transmitir.

Síntesis y Recomendaciones



Haciendo un breve recorrido por lo expuesto sobre la Meditación Psicológica podemos realizar las 3 fases sin que se vuelvan rígidas sino adaptadas a las necesidades de cada lector:

FASE 1: ENFOQUE. Preparar el cuerpo y la mente. Es necesario que se inicie tomando conciencia del cuerpo y la respiración. La relajación inicial es una ayuda. Luego comenzar a autopercibirse logrando que la energía vital sea también detectada para centrar nuestra atención en alguno de estos aspectos (respiración, cuerpo físico, energía o aura). Centrar la atención en la observación de objetos o un sonido externo y luego en objetos, figuras o colores visualizados internamente. Estos ejercicios deben realizarse diariamente en momentos específicos del día, elegidos por cada persona. Durante el día practicar la atención plena en cada actividad cotidiana, en algunas acciones concretas que elijamos o en la contemplación de un lugar especial donde podamos estar.

FASE 2: OBSERVACIÓN. A lo largo del día detenerse a observar o reflexionar sobre circunstancias especiales que se presenten y en las cuales involucramos nuestra emotividad y reactividad. Detectar los personajes que “hablaron” por ti en diferentes momentos. Tomar nota de ellos en lo posible y meditar aisladamente sobre ellos al final de día – sin dejar los ejercicios de la fase 1-, y frenando la participación de J.J (justificador-juzgador). Una lista de todos los roles que puedes ir identificando los puedes encontrar en el cuadro inferior del Mapa Psicoespiritual (Ir a la etiqueta “Demonios internos”).



Preguntas que pueden ayudar:
·         ¿Qué estoy sintiendo en este preciso momento?
·         ¿Cómo reacciono ante…(persona, situación, etc)? y ¿cómo afronte este día hoy?
·         ¿Qué estoy pensando sobre…(una persona o situación o cosa)?
·         ¿Qué estoy haciendo en este momento?
·         ¿Cómo respondí o que palabras dije en “x” situación? ¿Quién habló por mí (roles)?

FASE 3: IDENTIFICACIÓN. Utilizar las actividades cotidianas como herramienta para reconocernos como Almas que viven tal experiencia y estar atentos a nuestras emociones, pensamientos y reacciones cuando tengamos oportunidad, sintiendo que somos quien los maneja. Se sugiere para ello realizar momentos de “stand by”, es decir, descansar, respirar, detener lo que hacemos y reflexionar solo para vernos a nosotros mismos. También se pueden realizar pequeñas meditaciones aisladas de 3 a 5 minutos en determinados momentos claves del día donde se puedan realizar ejercicios de enfoque, de autobservación y finalizar con la autopercepción de nuestra Alma, centrando nuestra atención en el chakra cardiaco –“Soy lo que soy”-. Este ejercicio ayuda a centrarnos y recuperar la identificación con nosotros mismos y no con nuestros roles. Además de anotar los roles detectados antes de la meditación nocturna, puedes incluir un espacio frente a cada rol anotado, para escribir las ideas estratégicas que te servirán posteriormente para hacer tu Catarsis, como por ejemplo: Guardar silencio cuando visualices determinado rol, algún método de relajación y respiración en un momento del día o frente a una actividad o persona en particular, disminuir el volumen de la voz al hablar de un tema, etc.
Espero que con estas recomendaciones puedas animarte a convertir la Meditación psicológica en parte de tus actividades diarias y te encuentres en verdad cada día más cerca de ti mismo.


Para asesorías personalizadas ver Orientación Psicoespiritual en la cabecera de este blog.