Mostrando entradas con la etiqueta Tierra hueca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tierra hueca. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de diciembre de 2014

La creación en el Mundo Intraterreno


Hemos querido compartir con nuestros lectores, este apartado extraído de “La Biblia III Testamento de todos los tiempos”, donde se explica ampliadamente los temas de la vida intraterrena y la creación del Reino Humano en nuestro planeta, con el fin de que queden aclarados y sirvan de base a comentarios y otros temas tratados en este blog:



“El verdadero lugar para el desarrollo de la vida es el interior de los planetas y no su superficie exterior. La Tierra tiene la condición de albergar vida en su exterior porque sólo tiene un tercio más de gravedad, y temperaturas que varían entre -80º y +50º centígrados, lo que permite el desarrollo del Reino Vegetal, y por lo tanto del Reino humano. Pero las condiciones de vida no son las perfectas, sirviendo este planeta –en su superficie externa– como cárcel para los individuos que atentan contra la perfección natural en este sistema solar.
Tal es el caso del Demiurgo, que siendo un hombre primigenio e inmortal degeneró al Reino animal –naturalmente constituido por unas pocas especies– y creó al Sub-Reino Homo mortalis mediante sucesivos experimentos genéticos. Ésa es la razón por la cual esta civilización se halla solitaria y desconocedora de las comunidades intra y extraplanetarias.
El Jardín del Edén -o sea la superficie interna del planeta-, estaba habitada solamente por los Hombres Primigenios y por los Reinos Mineral, Vegetal y Animal. Todo ello era Perfecto. No podría decirse que era “bueno” porque no existía lo malo, aunque todos sabían lo que era correcto hacer, sin aceptar que se hiciera de otra manera que no fuese la Perfecta.
Nada podía hacerse de otra manera que no fuese la Perfecta, porque la imperfección era conocida como la opción no deseada. El rechazo a lo que pudiera significar salirse de la Perfección, era tan instintivo como el temor del niño ante el abismo. No necesita arrojarse a él para saber lo que le ocurrirá si lo hace. Así los Hombres sabían que si alteraban el Orden Perfecto de la creación del Logos del Mundo y sus cuatro ángeles, perderían esa vida perfecta y feliz que venían gozando desde que eran cristales minerales, cuando un soplo de conciencia atómica les hizo existir como individualidades.
Sabían que desde que comenzaron a Ser, regidos por la influencia del Auténtico Creador del Hombre, que es el Logos del Mundo, lo único que debían hacer para evolucionar en la felicidad perfecta era mantener el equilibrio perfecto dentro de sí mismos. Ese perfecto equilibrio entre sus tres manifestaciones: (SER = AMOR, CONCIENCIA = INTELIGENCIA Y VOLUNTAD = PODER). De ese modo, evolucionaron formando los más maravillosos y perfectos cristales, hasta dejar esa materia de tan largos, simples y lentos ritmos, para organizar una estructura más compleja, adecuada a los requerimientos creativos de un YO más capaz, más consciente.
Para esto el Logos del Mundo y sus cuatro ángeles ya les habían dado una enorme variedad de opciones para Ser en unos organismos más complejos, donde pudieran expresar más completamente su mayor cantidad de Amor, Inteligencia y Poder.
Siguiendo los planos etéricos hechos por el Logos, los Yoes formaron el Reino Vegetal, donde las opciones eran mucho más diversas que las del Reino Mineral, permitiendo una mayor cantidad de expresiones creativas a cada Ego evolucionante. Así se establecieron ciclos mucho más cortos que eran de unos diez mil años, poco más o menos. De las mezclas minerales primigenias surgieron formas de pequeñas “serpientes de vida” en cadenas de átomos, que originaron el Árbol de la Vida. Este es en realidad un sistema informático, como un sistema organizador de los átomos, de tal modo que una parte de un cuerpo –por ejemplo una célula– contiene toda la información de cómo está constituido todo el cuerpo. Este Árbol de la Vida está formado principalmente por átomos de Carbono, Hidrógeno, Nitrógeno y Oxígeno, que forman moléculas (conjuntos atómicos ordenados) con forma de espirales o serpentinas.
Pero esta organización no se produce por casualidad, sino por dirección inteligente y planificada de una Conciencia Excelsa, que es el Logos Planetario, es decir el “Yo” del Planeta, puesto que cada mundo es una célula del Cuerpo de Dios que llamamos Universo. El Logos fabricó primeramente setenta clases de cristales para que los incipientes Yoes comenzaran el largo y glorioso camino de la Evolución.
El Árbol de la Vida permitió la formación de los Reinos Vegetal, Animal y Humano. En el principio, el Logos hizo setenta clases de vegetales menores parecidos al pasto, para que la tierra se hiciera blanda, y luego diseñó setenta clases de árboles, y cada uno con diferentes y maravillosos frutos.
Cuando éstos fueron plenos sabedores de todo lo que su naturaleza implica, el Logos les diseñó unos cuerpos de pez, siendo de setenta clases diferentes, para que aprendieran a moverse en el agua y desarrollaran la experiencia de los sentidos. Ninguno comía a sus semejantes, sino que comían los frutos de los vegetales que crecían en el agua.
Cuando estuvieron experimentados en su naturaleza, gozando de la Perfección en ese Reino, saltaron a otro diseño más complejo que les permitió caminar o volar, habiendo sobre la tierra solamente siete clases de animales perfectos que eran Búfalo, Mamut, León, Águila, Lobo, Abeja y Gacela. Ninguno de ellos molestaba a los otros, y todos comían frutos de los árboles.No existían seres carnívoros.
ACLARACIÓN: Los Reinos Naturales son producto de la evolución cósmica, pero son “creados” o generados en base a un PATRÓN CREACIONAL impartido por la Jerarquía de Logos, acorde y con adaptación a las condiciones particulares que cada sistema planetario y cada planeta puedan producir. En otros sistemas solares, otras galaxias y otros planos universales, las formas de vida pueden ser enormemente diferentes en lo físico, y los Reinos muy diversos en su modo de expresión. Pero el Patrón Creacional Absoluto está dado en la Tábula Máxima Hiperbórea. (Libro Tercero). Es decir que todos los Reinos del Universo, responden a las mismas Leyes, aunque los cuerpos de los seres sean infinitamente diversos. Por lo tanto hallaremos en el Cosmos, analogías equivalentes a un mismo nivel de conciencia. Podemos compararnos con un “hombre” de otra galaxia, cuyo cuerpo sea más parecido a un árbol o a un pulpo, pero será “hombre”, en tanto y en cuanto su nivel de conciencia sea equivalente al nuestro.

LA CREACIÓN DEL HOMBRE



El Ser Inefable que es Hermano Mayor y Padre Creador de los Hombres, es un Logos como el que habita en el corazón interno de todos los mundos, en el sol que es Dios hecho Mundo y que desde antiguo es llamado “Pacha”. El es un Logos Creador, que recibe la Luz Invisible y la Luz Visible del Sol Padre de Mundos, llamado “Ra”. Ra, a su vez, recibe todas las luces etéricas del Sol Sirio, el que las recibe del Logos de la Galaxia, y así sucesivamente.
Estos Logos, que son fuentes de Luz Perfecta, solamente crean cosas y Seres perfectos, porque son Dios hecho Galaxia, Dios hecho Estrella y Dios hecho Mundo. Todos los Seres que ellos crean son manifestaciones perfectas de la Divinidad, a imagen y semejanza de Dios porque son dioses individuales.
En los planetas que se crearon con la paternidad de Ra, los Logos de cada mundo hicieron creaciones similares, porque recibieron iguales inspiraciones. El Aliento Solar (viento magnético de elevadísima vibración etérica) define patrones o moldes de creatividad, inspirados a su vez en el Aliento de Sirio, y así sucesivamente.
Como producto de esta Jerarquía Gloriosa surgió la Creación del Hombre. El Hombre fue creado Perfecto. Todo lo sabe porque puede extender su vista más allá de las montañas y hasta el fondo de los mares. Aún viviendo adentro del planeta puede ver las cosas de afuera, o sea de la cara que da al abismo. Cuando crece y se desarrolla su Espíritu Divino, le es posible dejar su cuerpo de tierra (material) y con su cuerpo de Vraja Rojo (cuerpo astral desarrollado) puede viajar por todo el mundo e ir a otros mundos si lo desea, para conocer y maravillarse de la Creación del Absoluto.
Cuatro Maha Chohanes o “Grandes Ángeles” se unen en cada planeta para crear a las criaturas: Uno es el CREADOR, cuyo Rayo Especial es el Dorado de la Inteligencia. Este es el diseñador de la criatura. Otro es el FORMADOR cuyo Rayo Especial es el Rojo del Amor y éste le da armonía y coherencia a la criatura, sembrando en ella la esencia del Ser.
Otro es el REALIZADOR, cuyo Rayo es el Azul del Divino Poder de la Voluntad, que imprime en el éter del mundo los atributos diseñados por el Creador y la calidad otorgada por el Formador, haciendo la Magia de la Precipitación por los elementos, generando el PUNTO ALEPH, sobre el cual el Cuarto Ángel aparece, llamado “YO SOY”, se difunde y genera la Vibración Primera o el Ojo de Shiva, que es la Conciencia, y el Ojo de Mithra que es su reflejo mental (la pantalla mental en que se ven los propios pensamientos). Su Rayo es el Blanco de la Verdad. El Punto Aleph se diversifica en millones de Egos o Individualidades. Los Cuatro Ángeles no son Seres individuales, sino modalidades vibratorias propias del Logos. En todos los Seres existe una analogía de ellos. En el Humano, los cuatro ángeles son: Sentimiento, Pensamiento, Palabra y Acto.
Todo ello es guiado por el Logos del Mundo, cuya regencia es Perfección sobre la Perfección.

La criatura Hombre es Creación Perfecta, como todas las demás criaturas del Logos, por lo tanto es un Dios Individual envasado en un Cuerpo Perfecto para disfrutar de ese modo específico su propia EXISTENCIA FELIZ, como Dios viviente y como Príncipe del Absoluto. Su destino es -como el de todas las criaturas- evolucionar hacia estados cada vez más Gloriosos dentro de la Creación Absoluta, siendo Hombre por tanto tiempo como lo desee, sin morir mientras quiera seguir siendo Hombre, con potestad sobre los minerales pero sin dañar el orden planetario.
Asimismo el Logos le ha dado potestad sobre los vegetales, para que cuidándolos, reciba de ellos los innumerables frutos que han de hacer de su sustento vital una delicia más. Antes de hacer al Hombre, los Maha Chohanes hicieron al Reino Vegetal, y lo hicieron Perfecto; y al Reino Animal, y Perfecto lo hicieron para que luego sean Hombres, según inspiración de la Divina Jerarquía Solar.

EL ÁRBOL DE LA VIDA



Las cadenas de átomos en forma de serpientes hicieron posible al Logos diseñar cuerpos biológicos llamados “semillas”, capaces de generar un ÁRBOL, que en el idioma intraterreno se llama Igg Drassil, o sea “El Primer Ser que Siente”. Estos árboles daban frutos con más semillas, con toda la información para que se vuelvan a hacer más árboles, dando mucho excedente biológico, como para nutrir a una criatura diferente, que sería el mismo Yo árbol una vez cumplido su ciclo como tal.
Cuando todo esto estaba en perfecta realización, los árboles llegaban a una altura de más de diez estadios, como queriendo alcanzar la inefable corola de Luz del Logos. Los Seres que eran, en esos cuerpos de árbol, adquirían así la experiencia excelsa de “sentir” profundamente, creando un cuerpo de agua alquímica, formada con las vibraciones maravillosas del Amor hacia el Logos que los había creado Perfectos como “YO Existente”, en cuerpos de árbol perfecto. Ese cuerpo de agua alquímica es éter vibrando en relación de atracción de las cosas que la Voluntad desee, y en respuesta idéntica a las vibraciones de los otros seres. Eso es lo que llamamos emoción, así que ese cuerpo se llama “emocional” o “astral” y sus funciones son: responder a los sentimientos de amor de los otros seres, emitir sentimientos de amor hacia los otros seres, lo que a su vez produce una vibración más rápida en los átomos de la materia de ese mismo cuerpo, despertando la Inteligencia Divina que existe en ellos. Con ello se forma una mayor Conciencia que es exactamente proporcional a una mayor Voluntad para hacer cosas perfectas y felices.
Luego los árboles hicieron tan perfecta su existencia y la gozaron tan gloriosamente, que decidieron perpetuarse en el mundo, y esos Yoes quisieron ser criaturas más completas, para expresar un amor mayor aún, y de una manera más excelsa todavía. No más perfecta, pues perfectos eran desde que existían.
Así los cuerpos emocionales de los árboles fueron tomando la forma que el Logos había previsto como criaturas Animales, cuyas formas no precisarán estar en un sólo lugar. El Logos imaginó luego al Hombre con un cuerpo tan glorioso, repartiendo su Amor más intensamente y en mayor espacio, y para que pudiese ser menos limitado aún que el Animal, y para que anduviese también por otros mundos llevando el mensaje de Amor del Logos Pacha-Mama.
Pero la mayoría de los árboles, que ya habían formado sus cuerpos de agua alquímica, o sea luz astral, con forma de Hombre, abandonaron sus gigantes cuerpos, dejando una gran cantidad de madera para luego utilizarla ellos mismos, siendo Hombres, sin necesidad de pasar por el Reino Animal. Así muy pocos fueron los animales, pero fueron Perfectos e inteligentes como los Hombres, tanto la Abeja como los demás. Las siete clases de animales sólo se multiplicaban lo suficiente como para mantener una cantidad que fuese buena a fin de mantener un equilibrio y beneficio para el Reino Vegetal, puesto que de él dependen las demás criaturas.

EL HOMBRE PRIMIGENIO



Merced al deseo de los árboles, intervino el Logos del Mundo para formar al Hombre con el agua alquímica llamada luz astral, porque es amor puro proyectado en el plano de la idea. Para darle consistencia en el mundo de la forma y la materia, con los elementos de la tierra, formó una serpiente maravillosa a la que enroscó en el árbol de la vida. O sea que el árbol genético con que había establecido el Reino de los Arboles, fue completado con otro conjunto de átomos enrollados en él, pero más finamente elaborado, con partículas más pequeñas de átomos más evolucionados.
Por ello se dice que el Hombre fue creado de barro. Luz astral que es maleable porque es agua alquímica, y los elementos de la tierra que son átomos de materia densa. Y por eso se habla del Árbol de la Vida del Paraíso y de la serpiente que habita en él, pues dicha serpiente resulta ser la estructura genética del cuerpo físico, del mental y del cuerpo vital, que encierran a su vez, dentro de sí, las condiciones para que el Hombre se convierta en una Creación Mayor aún, que es el Kristos.
Con un acto de Voluntad del Logos del Mundo, el Hombre fue creado de esa mezcla perfecta de agua y tierra alquímicas, para que el YO, que había pasado por la experiencia maravillosa de ser cristal y de ser árbol, y algunos, de ser Animal, viviese ahora como Ser Humano, que significa “venido del humus”, porque de barro fue hecho. Así como fue hecho de agua y tierra alquímicas, la tierra y el agua material hicieron el caldo primigenio donde las pequeñísimas “serpientes de vida” generaron huevos primigenios. Estos huevos originaron a los primeros hombres, que eran varones unos, y hembras otros; y teniendo sexo para multiplicarse no necesitó más el Logos, del lento proceso de formación de huevos.
Así este Hombre Primigenio, al igual que los árboles y animales, fue creado en dos versiones, respetando la Ley de Generación: Macho y Hembra fueron creados, para que al juntarse dos de género opuesto, realicen la Gran Obra Alquímica Prodigiosa de Amor, llamada Filosofal porque es “a fuerza de Amor”.
De ese modo Macho y Hembra producen la más completa obra de Amor Humano, al juntar sus almas y cuerpos en puro y excelso Amor. Con ello se despierta el esquema genético dormido, la serpiente en el árbol de la vida, y la energía del Yo Divino -que la extrae a su vez del Universo Absoluto y de su experiencia- nutre al cuerpo de la Criatura Eterna, que es llamada Kristos. Es decir que forma su propio cuerpo en el Reino Natural siguiente, del mismo modo que el árbol forma su Cuerpo Humano en el plano magnético astral, para luego nacer Humano.
El ciclo de vida del Hombre Primigenio dura más de cinco mil años, pero siempre hace su obra en menos tiempo. Como todas las criaturas del Logos, el Hombre es perfecto y el destino de su Yo, es Excelso, porque va eternamente hacia estados cada vez más Gloriosos y Sublimes, por un camino de felicidad perfecta desde su mismísimo origen.
Así es en el Paraíso, donde están en perfecto equilibrio los Principios y Leyes del Absoluto, por intermedio de los Logos. Igual es en todos los mundos de la Infinita Creación, donde en los diferentes Planos Universales, cada Gran Atractor, generador de innumerables galaxias, crea según su gusto y preferencia, siempre en Perfección Absoluta para Gloria de Todos los Seres que existen dentro del Absoluto y Eterno Ser.
Si un Hombre Primigenio muere –cosa que sólo acontece por accidente muy excepcionalmente– ese YO, que ha formado en su experiencia una Mente Superior o Alma, vuelve a nacer, forma un nuevo cuerpo perfecto para hacer su normal proceso de Ascensión al Reino Krístico. Y si acaso prefiriese mantenerse gozando de ser hombre un tiempo más, puede hacerlo hasta que le llega el Gran Cansancio, en el que no puede seguir siendo hombre con ese cuerpo. En tal caso muere y debe nacer otra vez. Pero esto tampoco es lo normal, sino excepcional.
(Como se verá más adelante, la principal excepción está dada en los Guerreros de la Luz, y por motivos especiales)
Los Hombres Primigenios sienten un gran placer en el Amor hacia todas las cosas, pero el Amor entre Macho y Hembra es la máxima experiencia.
Sin embargo, tiene en su naturaleza perfecta un mecanismo que lo hace sentir muy mal cuando arroja fuera de su cuerpo el Agua de Vida en que nada la Serpiente Kundalini, porque de ella debe nutrirse para formar el Cuerpo Krístico.

[El Agua de Vida es el líquido seminal del varón o el flujo orgásmico de la mujer, que es energía espíritu densificada, y la Serpiente Kundalini es la corriente que ella forma al subir por la columna vertebral cuando no se arroja en el orgasmo. Contiene al espermatozoide que actúa como mitad de una semilla, pero éste es transmutado en Agua de Vida si no se desperdicia. En la Hembra el flujo orgásmico es también transmutado (la necesidad de orgasmo es psicológica y puede eliminarse sin dejar de gozar del sexo). Para engendrar hijos no es necesario derramar el Agua Vital. Basta uno solo de los miles de espermas que escapan sin necesidad de orgasmo. Todo esto es válido para el Hombre Primigenio como para el Hombre mortal.]

jueves, 27 de noviembre de 2014

El cuento de la “Transfiguración” de Jesús


CÓMO FUERON TERGIVERSADOS LOS HECHOS
por Horacio Velmont



El episodio de la “Transfiguración” de Jesús está relatado en el Evangelio según San Lucas 9,28-36 de la siguiente manera:

28 Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar;
29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.
30 Y he aquí dos varones que hablaban con el, los cuales eran Moisés y Elías.
31 Quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén.
32 Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; más permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con él.
33 Y sucedió que apartándose ellos de él Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías no sabiendo que le decía.
34 Mientras él decía esto, vino una nube que nos cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.
35 Y vino una voz desde la nube que decía: Este es mi Hijo amado, a él oíd.
36 Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado sólo, y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto. 


Veamos ahora lo que dice sobre el mismo hecho el Evangelio de Nerón:

Así que cuando volvieron a reunirse con Iesus, éste les dijo a Petrus, Santiago y a Juan:
171 -“Buena ha sido vuestra andanza de estos días, y los dioses que viven dentro del mundo me han visitado en espíritu. Y como vieran que estamos haciendo bien nuestra misión, tienen algo que decirme en persona. Así que vosotros me acompañaréis hasta el Monte de las Palmeras, donde vendrán mis hermanos, y por unos días estaremos en el Paraíso del Mundo. Os he elegido a vosotros porque sois los más adelantados y de más puro corazón, mas no diréis a los demás adónde vamos”.
172 Así que le acompañaron aquella noche al monte predicho, y estando muy lejos de la vista de la ciudad se pusieron a meditar en silencio. Hasta que cerca del amanecer, cuando los tres Discípulos se hallaban dormidos, les despertó una luz amarilla muy potente que se posó a poco más de un estadio de ellos. Como estaban algo asustados, Iesus les tranquilizó, y cuando estuvieron bien, la luz se había convertido en una enorme batea como las de moler el grano.
173 Allí fueron los cuatro, y al acercarse, una luz blanca como no habían visto antes se dejó ver por una puerta, y de ella salieron dos ángeles o dioses, que hablaron en pensamiento con Iesus. Luego les hicieron entrar en la batea, y desde adentro se veía todo hacia afuera, porque era aquello una nave de dioses, y sus paredes eran como el natrón, pero desde afuera no era posible ver hacia adentro.
Como los tres discípulos estuvieran muy asustados, Iesus les reprendió, porque con tales sentimientos molestaban a los recién llegados, que fueron presentados como hermanos de Iesus en espíritu.
174 Entonces uno de ellos les dijo:
-“Éste que os ha invitado es mi hijo en el Paraíso, donde iremos ahora, y estaréis siempre con él, así que permaneced con el corazón en paz”.
175 Cuatro días estuvieron en el Paraíso, y cuando los regresaron solo dijeron a los demás que habían estado en el Reino de los dioses, más no dijeron lo que vieron ni lo que supieron de ellos, porque está vedado a los mortales entrar al Paraíso, salvo que fuere por especiales motivos que sólo ellos conocieron.


Seguramente serán muchos los que por haber leído La Biblia III, Testamento de todos los tiempos, escrito por el iniciado Ramiro de Granada basado en textos que han permanecido ocultos hasta ahora, este texto les resultará completamente claro. 
Pero habrá otros, obviamente la mayoría, que su correcto sentido se les escape. Para ellos daremos estas explicaciones: 
Jesús el Esenio, y no el inventado por la Biblia, fue  un elevado Maestro que habitaba en al Paraíso o Jardín del Edén, ubicado en la Tierra hueca. Para que los hombres de la superficie supieran la verdad de su origen y que pudieran así liberarse del yugo en el que estaban por Jehová se sometió al procedimiento de la muerte a fin de reencarnar como lo hacemos todos nosotros.  
Todos los que habitan en la Tierra hueca son humanos primordiales, y Jesús era uno de ellos. Nosotros, la raza humana, también somos primordiales, pero el perverso Jehová, si bien clonó a Adán y Eva “a su imagen y semejanza”, no los hizo totalmente iguales, sino inferiores. Por eso se habla de que nosotros, su descendencia, somos seres “mortales”. Mortales físicamente, por supuesto, porque por esencia, siendo espíritus, somos inmortales. 


La característica de estos seres, además de su gran altura que promedia los cuatro metros, es que, como ya señalé, son humanos como nosotros, pero al ser Primordiales (es decir, no clonados) su organismo físico no se deteriora y por eso viven miles de años. Y no mueren, sino que Ascienden al Reino Crístico. 
Se podría decir, para que se entienda de alguna manera, que llega uno momento en que se cansan de la vida en el plano físico y sienten la necesidad de Ascender. Pero reitero que no mueren como nosotros, los humanos de la superficie, ni tampoco tienen necesidad de reencarnar. 
Cuando Jesús decía que debíamos recuperar el Paraíso se refería no a un mundo espiritual sino al mundo material del interior de la Tierra, donde el sol nunca s pone. 


Luego de esta breve digresión continúo… En un momento determinado, hermanos de Jesús vinieron a buscarlo porque querían hablar con él de algunos asuntos importantes referentes a su misión en la superficie. 
Jesús sabía que lo iban a venir a buscar porque dichos hermanos habían viajado astralmente para anunciárselo. 
Fueron escogidos por él para acompañarlo Pedro, Santiago y Juan. El encuentro fue previsto en el denominado Monte de las Palmeras (actualmente conocido como el Monte de las Tentaciones). 
Obviamente, los mencionados hermanos de Jesús no iban a venir desde el interior de la Tierra caminando, sino en una nave espacial, muy luminosa, que descendió a varios metros de donde estaban, obviamente para evitar los trastornos de la radiación emitida por la nave. 
Los discípulos que acompañaban a Jesús estaban naturalmente temerosos ante tal aparición, pero Jesús los amonestó haciéndoles saber que nada tenían que temer. Desde ya que la extraordinaria lumninosidad que expedía la máquina había hecho resplandecer a la figura del Maestro. 
Una vez que entraron todos en la nave ésta partió hacia la Tierra hueca, es decir hacia el Paraíso o Jardín del Edén, que no es un sitio espiritual sino un lugar idílico ubicado en este plano físico. 
La referencia que hacen los textos que relatan el episodio a ángeles o dioses es simplemente la forma de sindicar de alguna manera a esos intraterrestres hermanos espirituales de Jesús.
En rigor, se trató de un hecho en absoluto misterioso ni milagroso. ¿Qué de extraordinario puede tener que venga una nave espacial y conduzca a unas personas al interior del planeta a pasar algunos días gozando de unas hermosas vacaciones bajo un sol que nunca se pone? 
No me cabe duda alguna que llegará el día en que un hecho así será tan común como lo es ahora que la gente vaya a la boletería de algún aeroparque y saque pasaje para ir en avión a vacacionar a alguna isla paradisíaca. 
La única diferencia será que el viaje en una nave espacial será siempre seguro, y en cambio cuando uno toma un avión siempre se corre un albur, como sucedió con el vuelo recientemente perdido del avión de Malaysia Airlines.

NOTA ADICIONAL DE HORACIO VELMONT

Quienes quieran dejar de dudar definitivamente sobre si la Tierra es hueca o no les sugiero ver este video que demuestra irrefutablemente este hecho:



 


lunes, 6 de octubre de 2014

El Origen Oculto Del Hombre


por Horacio Velmont


Quienes siguen mis investigaciones saben que en la solución de los enigmas me guío por la Doctrina del dato estable, que se basa en que no es necesario que un dato sea verdadero sino que basta con que detenga la confusión.
Esto significa que yo tomo los datos como si fueran ciertos, pero sin dejar de tener la expectativa de que puedan aparecer otros datos que resuelvan mejor el enigma.


En el caso del origen del hombre yo me basé en mis inicios en Zecharia Sitchin, quien traduciendo las tabletas sumerias concluyó que hace miles de años seres extraterrestres, llamados Anunnaki, provenientes del planeta Nibiru vinieron al nuestro y crearon la raza humana mezclando los genes del homínido existente con el de ellos. Esta creación se debió, según Sitchin, a que necesitaban esclavos para que liberaran a los nibiruanos de los trabajos pesados.
No obstante que las teorías de Sitchin son aceptadas en general por muchos, con algunas naturales disidencias, había algo que no me cerraba, y es que en dichas tabletas se habla de que esos extraterrestres, que eran de naturaleza reptil, crearon al hombre “a su imagen y semejanza”.
La pregunta era cómo seres reptiles podrían haber creado al hombre “a su imagen y semejanza”. ¿Alguien alguna vez vio un reptil rubio?
Estas inquietudes se las planteé a los profesores Daniel Asamuya y Denyse Gómez, quienes me dieron algunos datos que me hicieron tomar otro camino, mucho más verosímil que el transitado por Sitchin. Dichos datos pueden leerse en la carta aclaratoria: “Sobre a Anunnakis y origen de la humanidad” (Ver “Anunnakis”)
En principio quiero aclarar que se le ha reprochado a Sitchin ser desinformador, pero lo real es que él se limitó a traducir las tabletas sumerias. Harina de otro costal es que dichas tabletas relaten una historia falsa.
El primer error que voy a destacar es con respecto al nombre “Anunnaki”, que no debió ser utilizado para designar a los extraterrestres del planeta Nibiru, porque este nombre era usado por los primitivos terrestres para nombrar a seres que descendían con sus naves desde el cielo. Anunnaki, precisamente, significa “vinieron de arriba”. Vinieron de arriba, no de un planeta o de cualquier otro lugar.
Supongamos que estos seres tenían asentada su nave a cierta distancia de la superficie y cuando necesitaban descender a tierra lo hacían en naves más pequeñas. Por este hecho los mencionados primitivos habitantes los denominaban Anunnaki.
El error, por lo tanto, es afirmar que los denominados Anunnakis eran los extraterrestres que provenían del planeta Nibiru. Para los primitivos habitantes, ellos eran seres que no venían de ningún otro lugar que no fuera “de arriba”. ¿Pero de dónde provenían en realidad?
Ahora bien, estos seres que descendían de tanto en tanto con sus naves ¿eran extraterrestres? Pues la respuesta es que no. No eran extraterrestres sino terrestres que provenían del interior de la Tierra. En otras palabras, eran terrestres pero su mundo originario no era la superficie del planeta sino su interior.
Cabe señalar que cuando Jesús les dijo a sus discípulos “mi reino no es de este mundo”, lo que les quiso decir es, precisamente, que su reino era la Tierra hueca. Jesús, habitante del interior de la Tierra encarnó en la superficie para recordarnos nuestro verdadero origen. El famoso Edén también se encuentra en este lugar y no en Irak como se ha dicho.
Los seres del interior de la Tierra son precisamente altos y rubios, de apariencia humana, y de ahí surge que el hombre haya sido creado a su imagen y semejanza. Si hubieran sido reptiles, nosotros tendríamos apariencia reptiloide y no humana.


Corrobora la existencia de estos seres el relato de un marinero noruego que navegó a través de una entrada al interior de la Tierra en el Polo Norte. El libro se titula “El dios humeante (en ingles “The Smoky God”).
Willis George Emerson (1856-1918) fue un novelista estadounidense de Chicago, periodista, abogado, político y promotor, que formó la Sociedad Norteamericana de cobre en Wyoming y fundó la ciudad de Campamento, Wyoming.
El Dios Humeante, o un Viaje al interior de la Tierra es un libro de 1908 que se presenta como el relato verdadero de un marinero noruego llamado Olaf Jansen, y explica cómo éste navegó a través de una entrada al interior de la Tierra en el Polo Norte. Un día Olaf Jansen y su padre iban en un bote pesquero con el fin de llegar a la tierra que estaba más allá del viento del norte. Sin embargo, una extraordinaria tormenta los llevó muy lejos, a través de una apertura polar que conduce al interior de la Tierra.
En el regreso, su padre perdió la vida al chocar la embarcación con un témpano de hielo, quedando su bote destruido. Olaf Jansen se salvó para posteriormente pasar veinticuatro años en un manicomio por haber contado la historia de su experiencia. Al salir del manicomio guardó su secreto.
Empezó a trabajar como pescador y logró ahorrar lo suficiente para trasladarse a Estados Unidos, estableciéndose primero en Illinois y después en California. Próximo a cumplir 90 años, Olaf conoce a Willis G. Emerson, con quien hace amistad y le relata su aventura.
A la muerte del anciano, Emerson recibe no sólo los mapas del interior de la Tierra que Jansen había dibujado, sino también el manuscrito donde el noruego describió su experiencia y que, en vida, no mostró a ninguna persona por el temor de ser tomado nuevamente por un loco y ser detenido.
Emerson (que publicó la obra en 1908) rescata en sus páginas el extraordinario viaje de Olaf; en sus páginas se habla de las gentes que el marino vio en las entrañas del planeta, y cuya lengua nativa dice haber aprendido junto a su padre durante los dos años que pasaron con ellos.
Jansen afirma que los habitantes subterráneos viven de cuatrocientos a ochocientos años, tienen una estatura media superior a los tres metros y poseen un altísimo nivel científico. Su mundo estaba iluminado por un sol central “humo”, su ciudad capital era denominada como Edén y existían cuatro grandes ríos: el Éufrates, el Pisón, el Gihón y el Hidekel.
Trabajos posteriores de otros autores han identificado la civilización que Jansen encontró con Agartha.
El libro completo de El dios humeante puede verse en este link:
http://www.alazul.com/sites/default/files/el-dios-humeante-the-smoky-god-spanish-by-ones.pdf

LECTURA RECOMENDADA
¿Jesús existió realmente?
(En este link puede profundizarse sobre la verdadera historia de la creación de Adán y Eva).

http://www.grupoobnosis.com/51/

El origen del Maestro Jesús


“MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO”
por Horacio Velmont

 Pilatos y Jesús 2
 Mi reino, amigo Poncio Pilatos, no es de este mundo…


 
En mi mundo el sol no se pone…

Con respecto al origen racial del Maestro Jesús existe mucha confusión en los investigadores, habiéndoselo incluso considerado como un híbrido Anunnaki. El tema lo he consultado con los profesores Daniel y Denyse, quienes lo han aclarado definitivamente.
El término anunnaki se presta para generar mucha confusión debido a que hay diferentes conceptos en cuanto a su verdadero significado, por lo que decir directamente que el Maestro Jesús lo era se prestaría para interpretaciones que no serían las correspondientes a lo que realmente representó en la historia del planeta.
Anunnaki es una palabra que forma parte de una cultura en particular y habría que ver de qué otra manera se designó a los dioses, a cómo se llamaron en las antiguas tradiciones, como por ejemplo la China.
Hay que entender que anunnaki es simplemente un nombre y nada más, un nombre dentro de una civilización particular, que si bien ha producido un gran “boom”, el nombre en sí, en realidad, no tiene tanta trascendencia, habiéndoselo utilizado para desarrollar la teoría reptiliana.
Este nombre es un distractor bastante grande porque los verdaderos creadores –si se pueden llamar creadores– no son seres extraterrestres provenientes de algún planeta, y tampoco somos producto de una manipulación genética.


En rigor, el humano que vive en la superficie de la Tierra es un ser que ya habitaba de manera más perfecta, más elevada, con una genética más pura, por decirlo así, en el interior de la Tierra –en la llamada Tierra hueca–, pero que por alguna razón esa pareja de seres que fue desterrada de ese lugar –es el mito de Adán y Eva expulsados del Paraíso–, llegaron a la superficie y de ahí empezó toda la manipulación y todo el engaño con respecto a nuestro origen y la preponderancia de un ser que se hizo pasar por el Dios Creador, y al que conocemos como Jehová (o Yahvé).
No estará de más señalar, por otra parte, que ya existían hombres en los tiempos de los dinosaurios, incluso hay huellas de humanoides que datan de esa época,
Por lo expresado, utilizar la palabra anunnaki para catalogar a un ser, que pensamos que viene del centro de la Tierra, con lo que es en realidad el Maestro Jesús, el concepto se queda como corto. Y no solamente el Maestro Jesús encarnó antes en el centro de la Tierra, sino también otros espíritus avanzados, como por ejemplo Siddartha (Buda).
Esos espíritus elevados, que han tenido su vida en el centro de la Tierra –o “Paraíso perdido”–, anteriores al Maestro Jesús y a Buda, fueron las cabezas espirituales de muchas civilizaciones antiguas, como la celta e incluso la egipcia.
Obviamente, no todos los Maestros han venido del centro de la Tierra, sino también del espacio exterior, de planetas como Venus, Marte y Júpiter.


Las grandes construcciones, que aún se pueden apreciar en la superficie del planeta y que tanta perplejidad provocan incluso en los más calificados científicos de la actualidad, fueron productos de esos precursores, que utilizaron el conocimiento superior que poseían de las leyes universales para manipular la física.
En cuanto al Maestro Jesús, sus conocimientos que traía de su experiencia en el centro de la Tierra eran más espirituales. En este sentido no hay que confundir la tecnología con el conocimiento espiritual que es patrimonio de las altas entidades. El conocimiento que traía el Maestro Jesús, en realidad, era tan elevado que ni siquiera la tecnología era necesaria.
No debe olvidarse, por último, que es un eufemismo decir que el Maestro Jesús vino del interior de la Tierra, porque él, en realidad, vivió allí, desencarnó y luego volvió a encarnar en la superficie. Otros Maestros, por supuesto, pueden haber venido directamente de ese lugar, es decir, sin necesidad de haber encarnado, y muchos otros de algún planeta en una nave espacial.
Otro punto a destacar también es que cuando el Maestro Jesús decía: “MI reino no es de este mundo”, en realidad se refería a su encarnación anterior en la Tierra hueca, el Paraíso perdido que teníamos que recuperar.

NOTA ADICIONAL DE HORACIO VELMONT
La palabra anunnaki significa “vinieron de arriba”, que en concreto denomina a los que descendían del cielo en sus naves, sin hacer referencia al lugar de donde procedían. Esta palabra se puede aplicar originariamente a los Humanos Primordiales que venían desde su lugar de origen, la Tierra hueca (Jardín del Eden o Paraíso) en sus naves espaciales y descendían en la superficie del planeta. Pero es más común que sea aplicado a los “extraterrestres reptiloides” ,  tal como fue utilizado por Zecharia Sitchin, traductor de las tablillas sumerias.
Convendría, por lo tanto, hablar, para distinguirlos, de falsos anunnaki (los extraterrestes reptiloides de Nibiru) y auténticos anunnaki (Humanos Primordiales originarios de la Tierra hueca).
Jehová o Yahvé era (o mejor dicho es) un auténtico anunnaki, un Humano Primordial, aunque degradado en razón de que fue atacado por el ego. A tal punto fue su demencia que creó (o mejor dicho clonó) a dos seres, macho y hembra, los famosos Adán y Eva, para que lo adoraran.
La inmortalidad de los Humanos Primordiales debe entenderse en sentido relativo, porque llega un momento en que la evolución misma los lleva automáticamente al reino siguiente, el Crístico. Este proceso se denomina Ascensión, el cual también puede lograrse en el humano mortal  mediante la purificación de los roles psicológicos negativos, y la práctica de la Yoga y la Magia Sexual.
El hecho de que, como dice la Biblia,  Jehová haya creado a Adán y Eva a su imagen y semejanza, es decir como humano, excluye automáticamente que estos primeros humanos hayan sido creados por extraterrestres reptiloides. En todo caso, es posible qu extraterrestres hayan utilizado a la raza humana para sus experimentos genéticos, pero no fueron los creadores  originales.
Desde ya que estamos hablando siempre de “clonación” cuando hablamos de creación, porque la palabra crear, en su verdadero sentido, solo hay que atribuirsela a nuestro Dios- Padre, el Logos Planetario.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
La Tierra hueca
http://gruporuanel.com/el-enigma-de-la-tierra-hueca/

El origen oculto del hombre

http://www.grupoobnosis.com/el-origen-oculto-del-hombre/

domingo, 5 de octubre de 2014

Origen de Jehová y los humanos mortales

por Horacio Velmont


Hemos mencionado en otros artículos el libro La Biblia III, cuya primera parte es muy reveladora porque habla de la procedencia de Jehová y de Jesús, cuyas historias son totalmente opuestas a pesar de ser hermanos, no biológicos, claro está, sino de raza.
Jehová y Jesús provienen de la civilización que se encuentra en el interior de nuestro planeta, conocida como Agartha, siendo Shamballa una de sus ciudades.
La teoría de la Tierra hueca es muy debatida, pero sin embargo se trata de un conocimiento muy antiguo y solo la rechazan los científicos que están en complicidad con la llamada “Ciencia Oficial”, que solo les dice al pueblo lo que a ellos le conviene. Cuando más ignorante de la verdad sea el pueblo, más fácilmente se lo puede manipular.
En la Tierra hueca se encuentra el famoso Jardín del Edén, que no está en la superficie ni en un cielo mítico porque es un Paraíso terrenal, que incluso se halla bastante cerca de nosotros.
Recuerdo en este momento que el famoso George Adamski, que según dijera fue entrevistado por venusinos que lo llevaron hasta la Luna, donde vio hermosas vegetaciones, variedades de animales, lagos y ríos, en realidad fue llevado por intraterrestres a la Tierra hueca. En este momento ignoro si Adamski sabía la verdad y mintió para mantener el secreto o fue engañado por las dudas.
La Tierra hueca está habitada por Humanos Primordiales, verdaderos dioses si se los compara con los seres humanos de la superficie porque son inmortales, en el sentido de que su organismo no se deteriora. Ya puede imaginarse cuánto tiempo puede vivir alguien cuyo organismo no se deteriora.
Esto no significa que sean verdaderamente inmortales porque siempre llega el momento de pasar al nivel siguiente. Ese nivel es el Reino Crístico, al que se puede acceder natural o automáticamente cuando el espíritu está pronto o por una decisión voluntaria.
En mi opinión lo que sucede es que puede resultar aburrido vivir miles de años encarnado, siendo inevitable que el espíritu termine por anhelar algo más. Ese algo más es la Ascensión mediante la cual se pasa al mencionado Reino Crístico.
Jehová, antes de ser expulsado, vivía en la Tierra hueca, de la que era originario como Jesús, y a pesar de ser casi un dios fue presa de un tremendo ego y quiso ser adorado.
A tal punto llegó su locura que para ello creó a Adán y más tarde a su compañera, Eva. En realidad no fue un acto de creación, algo que solo lo puede hacer el Dios Absoluto, sino mediante el sistema que ahora conocemos como “clonación”. Adán y Eva, por lo tanto, fueron clones de Jehová: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”.
Pero estos clones no cumplieron el propósito que tenía pensado este dios al crearlos, y por eso decidió deshacerse de ellos. Cuando la Biblia habla de que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso, en realidad fueron sacados en una nave espacial de la Tierra hueca a través de una de las aberturas polares y llevados a la superficie. Una vez allí comenzaron a reproducirse.
Desde ya que Jehová no solamente clonó a Adam y Eva, sino a muchos otros, incluso haciendo horripilantes experimentos que dieron como resultado seres monstruosos. Esto originó que los otros dioses lo expulsaran a su vez del Paraíso.



Cuando Jesús hablaba de que el hombre debe recuperar el Jardín del Edén, se refería precisamente a la Tierra hueca, que en el plano físico es nuestro verdadero hogar.

viernes, 26 de septiembre de 2014

El enigma de la Tierra Hueca

¿LA TIERRA ES HUECA O SÓLIDA?
por Horacio Velmont


Pareciera que en nuestro planeta ya nada hay por descubrir, que todos sus rincones ya han sido inspeccionados y que sus mapas ya han sido trazados con precisión de relojería. ¿Pero realmente es así? Desde que vamos a la escuela la ciencia nos enseña que la Tierra es una esfera sólida, que su interior es una masa incandescente de metales y rocas en fusión y que los polos son masas de hielo inhabitadas en las que ya no hay nada más por descubrir.
Sin embargo hay muchos indicios científicos que desmienten categóricamente esta teoría. La idea de que la Tierra es hueca no es algo traído de los pelos, porque entre sus defensores se pueden citar a Platón, a Tohn Dee y al jesuita Atanasio Kircher; a Edmund Halley, brillante astrónomo inglés, cuyos cálculos matemáticos permitieron calcular la fecha del retorno del cometa que lleva su nombre, a Leonhard Euler, matemático suizo, y al físico escocés John Leslie, que proponía que había dos soles en el interior (a los que llamó Plutón y Proserpina).

JOHN SYMNES

La teoría de la Tierra hueca fue defendida por John C. Symnes y fue tema de un debate acalorado en el Parlamento Americano en 1823, mereciendo el apoyo de la Universidad de Miami y del Presidente Adams.
Esta teoría justificó la expedición antártica del Annawan, al mando del capitán Palmer en 1829, y también fue aceptada en la década de 1950 por el recordado contralmirante Richard E. Byrd, explorador polar.
Y al hablar de oquedades, no podríamos dejar de referirnos al no menos famoso Kepler, otro gran astrónomo y matemático, quien afirmaba que nuestra Luna era hueca. Cuando más adelante, en la década de los setenta a los ochenta, a la luz de las más recientes investigaciones, renombrados científicos como Vasin y Scherbakov en Rusia y Mc Donald en EE.UU. llegan a idénticas conclusiones que Kepler, creemos abierto el camino para revisar la antigua hipótesis acerca de la Luna maciza y de una Tierra que lo sea igualmente.
Las fotografías sobre las regiones polares muestran asombrosos “oasis templados en los polos”, a las que se suma la información obtenida por los satélites artificiales que pasan repetidamente cerca de esas heladas regiones que marcan los puntos más fríos del planeta, registran, para sorpresa de todos, incrementos en la temperatura de la atmósfera de hasta 11º C, ¡precisamente sobre estas áreas!, en tanto que, en la superficie cercana a ambos extremos los exploradores confirman incrementos de temperatura de hasta 30º C, cuando sopla el hasta hoy inexplicado aire caliente que proviene del extremo polar y que es conocido con el nombre de “Fön”.


¿Podría suceder que algunas personan penetren sin darse cuenta en el interior de la Tierra? Si bien no sería del todo imposible, resultaría extremadamente difícil dadas las condiciones climáticas adversas en esas regiones desérticas e inhóspitas cercanas a los Polos. Los viajeros, al ver que la vida vegetal y animal comienza a desaparecer emprenderían de inmediato el regreso. A esto se sumaría el frío creciente conforme se avanza hacia “el polo” y las continuas tempestades con vientos huracanados y tormentas de polvo que dificultan la respiración.
Un escollo casi insalvable lo constituyen también las grandes barreras de hielo, de hasta 80 y 100 metros de alto por muchos kilómetros de longitud. En concreto, penetrar por casualidad en el interior de la Tierra se torna algo sumamente improbable, aunque no podría ser catalogado de imposible.
Supongamos, no obstante, que tal cosa sucediera. ¿Qué encontraría el desprevenido viajero? Pues cambios extraños en la naturaleza perdiendo toda la noción de referencia a la que está acostumbrado y finalmente terminaría extraviado en una vasta zona sin poder regresar ya que no sabría cómo. Las provisiones se le terminarían y su final sería seguro.
El doctor Fridtjof Nansen, famoso explorador ártico, en una de sus expediciones comenzó a ingresar, sin saberlo, en la zona que bordea la abertura polar. Según avanzaba hacia el polo, en una misma dirección, comenzó a registrar hechos extraños: el clima se tornaba más cálido y su brújula giraba y fallaba hasta hacerse inservible. Se sintió extraviado. Luego se encontró con tormentas que arrastraban polvo y más adelante con huellas de animales (zorros). Al admitir que se hallaba “completamente perdido” reemprendió la marcha en dirección opuesta, cosa que felizmente pudo realizar. Al fin pudo encontrarse nuevamente con clima helado y abundante nieve; su brújula lo volvió a guiar. Fridtjof Nansen, el famoso explorador y naturalista noruego, Premio Nobel de la Paz, había estado muy cerca del interior de la Tierra y de descubrirnos su secreto, pero nunca lo supo. Murió en 1930.
¿Qué sucedería si al contrario se tratara de viajeros equipados con el propósito de llegar a algunos de los polos, como los integrantes de las expediciones árticas o antárticas que afirman haberlos alcanzado? La respuesta es que tal afirmación resultaría falsa porque comenzará a ingresar en el territorio del interior de la Tierra perdiendo el Sol exterior, con cuya ayuda, además de la de las estrellas se orientaba. Como irá midiendo la distancia recorrida –cada 100 km 1 grado aproximadamente– al cubrir 1000 km (enorme distancia en esas dificultosas condiciones), pensará honestamente haber alcanzado el polo. Pero lo que ha hecho es volver sobre sus pasos por el lado interno de la corteza terrestre ¡sin siquiera sospecharlo! También es posible que el explorador haya marchado lo que creía “en línea recta”, pero en realidad estaba bordeando continuamente la abertura polar sin siquiera haberse internado en ella. ¿Alguna expedición penetró “a sabiendas” en el interior de la Tierra? La respuesta es que Estados Unidos, que después de la guerra con Alemania surgió por primera vez como una gran potencia, aprovechó para tratar de develar uno de los más grandes misterios (y mejor guardados) que aún tiene nuestra humanidad: la oquedad de la Tierra.

RICHARD BYRD

Con este objetivo armó la más grande y costosa expedición jamás intentada, que contaba con trece buques, varias cuadrillas de aviones, 400 hombres y 300 investigadores, poniéndolos todos bajo el mando del experimentado contralmirante de su armada, Richard E. Byrd, en 1947.
La expedición partió de una base situada en Norfolk. Antes de partir, Byrd declaró: “Ésta es la más importante exploración en la historia de la Tierra”. Poco después Byrd transmitía su primer radiomensaje anunciando divisar desde el aire, a baja altitud, bellas tierras cubiertas de vegetación tropical, amén de lagos, ríos, montañas, etc. Esa noticia fue capturada y comentada en todo el mundo. Pero con la misma celeridad intervino la censura. En el futuro, lo que Estados Unidos descubriera debería quedar para su propio provecho, en un ámbito ultrasecreto. Esta premisa se sigue manteniendo en la actualidad.
El Contralmirante Richard Byrd era miembro de la marina norteamericana y sujeto a la más estricta secrecía disciplinaria. Al recibir órdenes de no hacer comentarios o declaraciones de índole alguna, debió obedecer. Y así lo hizo. Años más tarde, en 1956, se le encarga al mismo Byrd comandar una nueva y aún más costosa expedición, otra vez al Polo Sur. Si en la expedición al Polo Norte Byrd sobrevoló “más allá” del Polo 1700 millas (2700 kilómetros), en la expedición de la Antártida Byrd sobrevuela “más allá” del Polo Sur, cubriendo 2300 millas (3700 kilómetros) habiendo encontrado, como en la vez anterior, una enorme área que calificó como “un vasto y nuevo territorio”. Esta vez el radiomensaje enviado por Byrd (en el año 1956) decía textualmente: “En enero 13, miembros de una expedición de los EE.UU. cumplieron un vuelo de 2700 millas desde la base de Mc Murdo Sound, la cual está situada 400 millas al oeste del Polo Sur (?) y penetró en tierra una extensión de 2300 millas <más allá> del Polo”. Este anuncio, pese a la censura, fue confirmado por la prensa norteamericana el 5 de febrero de 1956. Por el resto de su vida Byrd permaneció bajo juramento de secrecía; pero un año después de su última expedición (1956), poco antes de morir declara sintiéndose ya más libre y refiriéndose a la tierra “más allá” de los Polos: “¡Como quisiera volver a ver aquel encantado continente reflejado en el cielo, tierra de misterio sempiterno!”.

Cabe señalar aquí, antes de continuar, que tanto el doctor Frederick A. Cook, explorador norteamericano, que declaró en junio de 1908 haber arribado al Polo Norte, como el Contralmirante (norteamericano también) Robert E. Peary, que declaró que “era falso lo anunciado por Cook y que en cambio él si había llegado al Polo Norte, en junio de 1909”, nunca llegaron allí simplemente porque los Polos no existen, lo que sí existen son aberturas. La disputa primero fue resuelta a favor de Peary por la Sociedad Nacional Geográfica de los Estados Unidos, pero más tarde el mismo Congreso norteamericano rehusó endosar lo declarado anteriormente y nombró una nueva comisión investigadora, la cual concluyó “no hallar suficientes pruebas que confirmaran las aseveraciones efectuadas por Peary”. La realidad es que ninguno podía demostrar haber puesto un pie en un punto que solo existe imaginariamente.
¿Es posible que los aviones que dicen cruzar constantemente el Polo hayan penetrado o por lo menos divisado la gran abertura polar? Ninguna de estas dos cosas es posible. Primero porque las líneas aéreas comerciales no arriesgan la vida de cientos de pasajeros y costosísimo equipo, en zonas donde existe gran perturbación atmosférica y magnética; antes bien, sus pilotos tienen la orden de evitar las zonas turbulentas, manteniéndose por lo tanto fuera del borde la de abertura polar. Segundo, porque no es posible que avión alguno (comercial o no) sobrevuele el Polo, por la sencilla razón de que todo avión necesita de atmósfera y el centro de la abertura polar carece de ella. En cuanto a la posibilidad de divisar la abertura polar desde un avión: no es posible, ya que estos aviones comunes no pueden volar sin atmósfera y dentro de ella el avión se mantendría paralelamente a tierra, introduciéndose en la abertura polar, mas les sería imposible cruzar el espacio exterior, remontándose lo suficiente como para “divisarla” desde afuera.


Cabe la pregunta sobre si sería posible divisar la abertura polar desde un satélite que orbitara la Tierra, y la respuesta es que sí y es lo que probablemente les sucedió supuestamente a dos cosmonautas rusos. Frank Edwards, en su libro “Flying Saucers, serious business” (Platillos Voladores, asunto serio), dice lo siguiente: <El 17 de febrero de 1961 fue lanzada desde Baikonour, sobre el Mar Aral, una nave orbital rusa. En dicho día y siete días subsiguientes, estaciones de rastreo europeas situadas en Uppsala, Bochum y Turín, además de otras, registraron las conversaciones entre la pareja de cosmonautas y sus estaciones de base en la U.R.S.S. Mientras orbitaban sobre Europa en la tarde del 24 de febrero de 1961, otras estaciones rastreadoras, en Bochum, Meudon y Turín escuchaban los siguientes informes: la pareja de cosmonautas describían su condición física como buena, pero agregaban que su provisión de aire era insuficiente y que “las luces estaban presentando fallas”. La voz del hombre informaba que “las agujas eran virtualmente imposibles de leer en el momento”, añadiendo que “las señales de radio eran débiles, pero que la cápsula se mantenía en la órbita prescripta”. De súbito, la voz de la mujer irrumpió excitadamente: “¡Mira por la portañuela, mira por la portañuela!, ya lo tengo…”. A los pocos segundos, la voz del hombre irrumpió: “¡Aquí!, ¡Aquí hay algo!” (pasaron otros tres segundos). Luego, estas importantísimas palabras: “¡Si no hubiéramos salido fuera del mundo, nunca hubiéramos sabido de esto! ¡¡¡es difícil!!! (de creer)”. Aquí se presentaron interferencias que hicieron las voces fragmentadas e ininteligibles, hasta escucharse nítidamente la palabra “hueco”. La comunicación quedó rota, siendo las 8 PM hora de Moscú. La pareja de cosmonautas rusos nunca pudieron regresar a la Tierra y quedaron supuestamente flotando a la deriva, incrementando así el número de bajas soviéticas por la llamada “conquista del espacio”. A pesar de que las conversaciones fueron registradas por muchas estaciones no soviéticas como las antes citadas, de acuerdo con su acostumbrado mutismo, la U.R.S.S. rehusó comentar acerca de este “incidente”, sin haberlo tampoco podido negar.>

¿Vieron los cosmonautas rusos un OVNI, como lo sugiere Frank Edwards, o al aproximarse en órbita “sobre Europa” vieron entre asombrados y maravillados por primera vez la abertura polar norte de nuestra Tierra? Lo que hace la suposición de haber observado el “hueco” de la Tierra más factible que la de haber observado un OVNI es lo que el cosmonauta dice a continuación: “Si no hubiéramos salido (orbitando) del mundo, nunca hubiéramos sabido de esto”. En otras palabras: saber de “aquello” fue únicamente posible saliendo (en órbita) de la Tierra.


Desde ya que las auroras tienen origen en el Sol central de la Tierra hueca y no del Sol exterior que conocemos.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS

Quienes deseen ampliar estas explicaciones sobre la oquedad de nuestro planeta pueden acudir a estos link:

http://es.scribd.com/doc/6632399/Elias-Eduardo-La-Tierra-Es-Hueca
http://www.las21tesisdetito.com/tierrahueca.htm#EL_OCULTAMIENTO_DE_LA_VERDAD_


Video "La Tierra Hueca"